La inflación en La Plata volvió a acelerarse en marzo y encendió señales de alerta en la economía local. Según el Índice de Precios Básicos (IPB) que elabora el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) los precios aumentaron 5,4% en un solo mes en un contexto donde se combinaron subas fuertes en transporte, tarifas y alimentos. En febrero, la medición había arrojado una variación del 2,8%.
El dato no solo refleja una suba puntual, sino un cambio en la dinámica: los aumentos ya no responden a un único factor, sino que avanzan en simultáneo, impactando de lleno en el bolsillo de las familias.
El transporte lidera la suba y arrastra al resto de los precios
El principal motor de la inflación en La Plata fue el rubro transporte y combustibles, que registró un incremento cercano al 20%. Este salto tuvo un efecto directo sobre el resto de los precios, ya que el costo de moverse incide en toda la cadena económica.
Entre los aumentos más significativos se destacan los combustibles, con una suba del 21,3%, y el boleto de colectivo, que aumentó un 15%. A esto se sumaron incrementos en servicios esenciales como la electricidad (+12,5%) y el gas natural (+17,3%).
En una ciudad como La Plata, donde el uso del transporte público y del vehículo particular es clave para la vida cotidiana, estos aumentos generan un efecto dominó que termina impactando en productos básicos y servicios.
Tarifas en alza y presión sobre el gasto cotidiano
Otro de los factores que impulsó la inflación en La Plata fue el aumento de los servicios públicos, que registraron una suba del 14,5%, la más alta desde septiembre del año pasado.
Además, se observaron incrementos en servicios personales (6,5%) y del hogar (2,3%), lo que refuerza la idea de que la presión inflacionaria se está extendiendo a todos los rubros del consumo.
Este escenario complica la capacidad de ajuste de los hogares, que ven cómo los gastos fijos absorben una mayor proporción de sus ingresos.
El asado, un termómetro del impacto en el consumo
Dentro del rubro Alimentos y Bebidas, las subas fueron más moderadas en promedio, con un 2%. El aumento se explicó por la carne, con casos puntuales que marcan tendencia como el incremento del 9,3% del asado.
Los números consolidan esa tendencia: la inflación en La Plata acumula un 11% en el primer trimestre y un 34,9% interanual, superando ampliamente las previsiones oficiales.
Esto plantea un escenario complejo: los precios siguen subiendo mientras el consumo cae, una combinación que presiona tanto a las familias como a los comercios.
Un escenario cada vez más difícil de contener
El informe advierte que la dinámica inflacionaria viene en ascenso desde mediados de 2025, pero marzo marcó un punto de inflexión. Cuando aumentan al mismo tiempo transporte, tarifas y alimentos, el margen de maniobra se reduce al mínimo.
Si no hay cambios en la evolución de los combustibles y los servicios, el piso inflacionario podría mantenerse elevado en los próximos meses. En La Plata, eso implicaría más presión sobre el consumo, menor actividad económica y un mercado laboral cada vez más tensionado.