Un violento operativo policial terminó con cinco detenidos en la ciudad bonaerense de Zárate, entre ellos Esteban Ferreyra, alias “Perro Negro Junior”, quien tenía pedido de captura desde marzo por una serie de robos en San Pedro. El procedimiento incluyó un enfrentamiento armado y derivó en una decisión política de alto impacto: el intendente Marcelo Matzkin apartó preventivamente al subsecretario de Prevención y Seguridad, Alejandro Ferreyra, padre del sospechoso.
Tiroteo, persecución y detenciones
El operativo se activó cuando el sistema de cámaras municipales detectó el ingreso a la ciudad de un Volkswagen Bora gris vinculado al prófugo. A partir de esa alerta, móviles del Comando de Patrullas de la Policía Bonaerense y de Prefectura Naval iniciaron un seguimiento coordinado.
Según fuentes policiales, al verse cercados, los ocupantes del vehículo intentaron escapar. Uno de ellos abrió fuego contra los efectivos, lo que generó un intercambio de disparos. En medio del despliegue, tres sospechosos se refugiaron en una vivienda, otro fue detenido a pocos metros y el agresor intentó huir hacia un descampado, donde finalmente fue reducido.
El procedimiento concluyó con los cinco ocupantes detenidos, incluido Ferreyra, imputado por robos agravados cometidos en viviendas, algunos con uso de armas y lesiones graves a las víctimas.
Impacto político: apartan al subsecretario de Seguridad
El caso tuvo repercusiones inmediatas dentro del municipio. El intendente Marcelo Matzkin resolvió desafectar de manera preventiva al subsecretario de Seguridad, padre del detenido.
“Ante el hecho de público conocimiento en el cual uno de los hijos del subsecretario de Seguridad ha sido detenido en el marco de un enfrentamiento, y sin tomar postura sobre las responsabilidades del caso, lo que corresponde a la Justicia determinar, he tomado la decisión de desafectar preventivamente a Ferreyra”, expresó el jefe comunal.
El intendente remarcó que el funcionario había informado previamente que no tenía contacto con su hijo y que incluso aportó datos clave para la investigación, como la patente del vehículo en el que se movía el sospechoso.
“Confío en el relato del subsecretario, quien ha tenido una conducta acorde a la gran tarea desarrollada, pero los funcionarios públicos debemos ser ejemplares en nuestro accionar para evitar cualquier manto de duda”, agregó.
Un dato clave: la alerta que permitió la detención
La captura fue posible gracias a la información aportada por el propio subsecretario y al sistema de lectores de patentes del municipio. Ese dato permitió que, al ingresar el vehículo a Zárate, se activara automáticamente el operativo que terminó con la detención del grupo.
Desde el entorno del intendente destacaron que el procedimiento “se pudo desarrollar exitosamente” por ese trabajo previo de identificación.
Un caso que mezcla seguridad y política
El episodio deja al descubierto una situación incómoda para la gestión local: mientras el municipio busca mostrar resultados en la lucha contra la inseguridad, uno de los principales funcionarios del área quedó vinculado indirectamente al caso por el accionar de su hijo.
“Vinimos a ser una herramienta en la lucha contra la inseguridad y nada va a opacar nuestro objetivo”, sostuvo Matzkin, en un intento por marcar distancia y sostener el rumbo de su política de seguridad.