La Provincia de Buenos Aires habilitó permisos de cateo en los partidos de Monte y General Paz para investigar la posible presencia de litio, potasio y otros minerales asociados en la Cuenca del Salado.
La provincia de Buenos Aires autorizó el registro de permisos de exploración minera para investigar la posible presencia de litio, potasio y otros minerales estratégicos en una amplia zona ubicada entre los partidos de Monte y General Paz, en el marco de estudios preliminares orientados a ampliar el conocimiento geológico del territorio bonaerense.
La medida fue oficializada a través de disposiciones de la Subsecretaría de Minería publicadas en el Boletín Oficial el pasado 10 de junio y habilita la realización de tareas prospectivas y exploratorias sobre miles de hectáreas emplazadas en la Cuenca del Río Salado, una región que comenzó a captar el interés de investigadores y especialistas por su potencial minero.
Uno de los permisos inscriptos corresponde a la solicitud denominada «Caputin-Clinatus», presentada por Ricardo Eduardo Pagola, para la exploración de sustancias minerales de primera y segunda categoría sobre una superficie de 4.358,536 hectáreas distribuidas en nueve unidades de medida dentro de los partidos de Monte y General Paz.
Además, en la documentación oficial también se menciona una solicitud de Permiso de Cateo sobre un área denominada «El Siasgo», con una superficie de 4.426,14 hectáreas, destinada a la búsqueda de sustancias minerales contempladas en el Código de Minería de la Nación.
El interés geológico de la Cuenca del Salado
En la presentación realizada ante la autoridad minera provincial se menciona que, de acuerdo con estudios desarrollados por los investigadores Dangavs y Blasi, la zona de interés ubicada en la Cuenca del Salado integra el grupo de las evaporitas, formaciones geológicas originadas por la concentración de sales a partir de la evaporación parcial o total de salmueras marinas y continentales.
En ese contexto, el solicitante argumentó que resulta «necesario e ineludible realizar tareas prospectivas y exploratorias» para profundizar el conocimiento técnico sobre estas manifestaciones minerales y determinar si existe potencial para un eventual aprovechamiento económico sustentable en la región.
Una etapa preliminar sin actividad extractiva
Desde el sector destacan que la autorización otorgada corresponde exclusivamente a una etapa de exploración, por lo que no implica el inicio de actividades mineras extractivas.
Durante esta fase se llevarán adelante estudios técnicos, relevamientos geológicos y análisis del subsuelo con el objetivo de identificar la existencia de concentraciones minerales que justifiquen futuras investigaciones más avanzadas.
Asimismo, cualquier avance posterior deberá cumplir con las evaluaciones de impacto ambiental correspondientes y con todos los requisitos establecidos por la normativa vigente.
En 2023, la provincia realizó a partir de un convenio con el Servicio Geológico Minero de Argentina (SEGEMAR) dos campañas de exploración de litio y tierras raras en Barker, partido de Benito Juárez, y en Carmen de Patagones, en el límite con la provincia de Río Negro. Aunque los resultados confirmaron la presencia de estos minerales, no fueron suficientes para justificar el inicio de una explotación económica de los mismos.
Al respecto, la subsecretaría de Minería bonaerense, María Laura Delgado, explicó que el informe «termina concluyendo que se necesita hacer un trabajo de mayor profundidad para poder definir la potencialidad» y anticipó que la provincia buscaría recursos en el Consejo Federal de Inversiones para poder avanzar con los mismos.