El intendente de Tandil, Miguel Lunghi, lanzó una dura advertencia sobre la situación económica de los gobiernos locales y aseguró que los municipios atraviesan un escenario crítico por el impacto del ajuste nacional y la caída de recursos.
“Todos les piden al municipio, Nación se fue, la provincia no puede moverse porque no tiene recursos y todo cae acá. Hay 50 mil casas de Tandil a las que les aumentará el gas, aumenta el combustible, el transporte y todo. Yo no puedo aumentar los sueldos porque se me cayó toda la recaudación”, expresó el histórico dirigente radical en entrevista con El Eco.
El jefe comunal también cuestionó el rumbo económico: “¿Cuál es el programa económico de Milei, sacando la baja de la inflación que es mentirosa? No tenés combustible, medicamentos, gas ni electricidad”.
Crisis sanitaria y presión sobre los municipios
Miguel Lunghi remarcó que el sistema de salud municipal está al límite: “Alguien tiene un infarto y una inyección que en 2023 salía 2,5 millones ahora vale más de 7 millones. El 42% del presupuesto municipal se va en salud, es insostenible”.
En ese marco, explicó las tensiones internas de gestión: “Tengo problemas en el gabinete porque me piden que no gaste todo en salud. El de Obras Públicas quiere hacer cordón cuneta y asfalto, quizá el error mío es privilegiar la salud antes que una obra”.
Además, advirtió sobre el deterioro del sistema en general: “Hay una desregulación de remedios, prótesis y están todas las obras sociales mal, hasta la de la universidad”.
Caída de recursos y aumento de la demanda social
En otra entrevista con FM La Patriada, el intendente volvió a insistir en la gravedad del contexto: “Los municipios estamos al borde del colapso porque todo cae acá. La gente está con mucha dificultad y todo el mundo va al hospital”.
También detalló la caída de ingresos: “Recibimos mucho menos coparticipación porque está atada al consumo que cayó. La cobrabilidad de tasas estaba arriba del 70% y ahora bajó al 56%. Antes que pagar la tasa municipal la gente paga el gas”.
En paralelo, destacó el crecimiento de la asistencia social: “Multiplicamos por seis la ayuda en alimentos a la gente humilde”.
“El ajuste no lo paga la casta, lo paga toda la gente. Nadie está a favor del déficit pero no se puede hacer un ajuste semejante en las familias porque la vida es una sola y debe ser cuidada”, afirmó.
Por último, Lunghi también advirtió sobre el impacto en la economía local: “También sufrimos una baja en la cantidad de turistas y el consumo. La ocupación anualizada de hoteles y cabañas no llega al 40%”.