El Consejo profesional de Ciencias Informáticas a la vanguardia con el primer “Sello de Competencia digital” del país
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El Consejo Profesional de Ciencias Informáticas de la Provincia de Buenos Aires firmó un convenio con Encode para incorporar una herramienta que certifica la habilitación profesional y marca un avance en la digitalización de las entidades colegiadas.
El Consejo Profesional de Ciencias Informáticas de la Provincia de Buenos Aires (CPCIBA) dio un paso histórico en la transformación digital de las entidades profesionales al firmar un convenio con la empresa Encode para implementar el Sello de Competencia digital, una herramienta innovadora que permitirá certificar la habilitación profesional de sus matriculados.
La firma del acuerdo se llevó a cabo en la sede del Consejo y fue encabezada por el presidente del CPCIBA, Pablo Barbosa, junto al representante de Encode, Pablo Bonada.
Un avance pionero para las entidades profesionales
Durante el acto, Barbosa destacó la importancia del acuerdo y aseguró que representa un cambio de paradigma para el Consejo.
«Es un hito trascendental para el CPCIBA, es un antes y un después porque representa estar a la vanguardia en tecnología. Somos el primer Consejo en llevar adelante el Sello de Competencia, por lo que la firma de este convenio se convierte en un hecho fundacional», afirmó.
El titular del CPCIBA adelantó además que, una vez consolidada la implementación, el Consejo podrá extender esta tecnología para que sea utilizada por otras entidades profesionales.
Qué es el Sello de Competencia digital
El Sello de Competencia digital reemplaza al tradicional sello de goma que durante décadas acompañó la documentación profesional.
A diferencia de la firma digital, que acredita la identidad de quien firma un documento, esta nueva herramienta certifica que el profesional se encuentra habilitado para ejercer su actividad, verificando que posee matrícula vigente y se encuentra en condiciones legales de desarrollar su profesión.
«La firma digital te indica quién sos; el Sello de Competencia te certifica en tu rol profesional», explicó Barbosa.
Mayor seguridad y trazabilidad
Otra de las ventajas que ofrece esta tecnología es la trazabilidad de la información.
Mientras que el sello tradicional únicamente consignaba el nombre y la matrícula del profesional, el sistema digital permite verificar en tiempo real la situación del matriculado. De esta manera, si un profesional pierde la habilitación para ejercer por cualquier motivo, el sistema impedirá la emisión del sello correspondiente.
Según Barbosa, esto brinda mayores garantías y seguridad tanto para organismos públicos y privados como para los usuarios de los servicios profesionales.
Digitalización y despapelización
Por su parte, Pablo Bonada, representante de Encode, sostuvo que la digitalización de los consejos y colegios profesionales permitirá mejorar significativamente la seguridad de los procesos administrativos.
Además, destacó que la incorporación de estas herramientas contribuirá al proceso de despapelización, reduciendo el uso de documentación física y generando beneficios ambientales, además de optimizar la gestión administrativa de las entidades colegiadas.
La histórica marca de electrodomésticos Peabody concretó el plan de reconversión que había anticipado al presentar su concurso preventivo. La empresa dejó de fabricar en la Argentina, trasladó toda la maquinaria de su planta bonaerense de La Tablada, redujo drásticamente su plantilla de trabajadores y reorientó su negocio hacia la comercialización de productos importados y parte de la producción en Paraguay.
El cambio quedó reflejado en los últimos informes incorporados al expediente del concurso preventivo de Goldmund S.A., la sociedad controlante de la marca. La empresa busca reestructurar un pasivo cercano a los 40.000 millones de pesos.
Allí, la sindicatura confirmó que la fábrica de La Tablada ya no cuenta con capacidad instalada para producir, que toda la maquinaria fue trasladada a un depósito en San Martín y que las oficinas administrativas fueron mudadas a una nueva sede sobre la avenida Cabildo, en la Ciudad de Buenos Aires.
Con ese proceso, Peabody abandonó definitivamente su perfil industrial y pasó a concentrar su actividad en la comercialización de electrodomésticos y el servicio de posventa.
Peabody confirmó el cierre de su etapa industrial
La transformación no ocurrió de un día para otro. Cuando la empresa solicitó la apertura del concurso preventivo ya había explicado que la pérdida de competitividad de la producción nacional la obligaba a modificar su modelo de negocios.
Los nuevos informes judiciales muestran que ese proceso ya concluyó: la fábrica dejó de operar, la producción desapareció y el esquema industrial fue reemplazado por un modelo basado en importaciones.
La empresa perdió más de dos tercios de su personal
La reconversión también implicó un fuerte ajuste laboral.
En 2023, Peabody llegó a emplear alrededor de 350 trabajadores. Cuando comenzó el concurso preventivo esa cifra ya había descendido a 158 empleados.
Durante el proceso judicial continuó el achique. En mayo se registraron diez desvinculaciones, principalmente de trabajadores encuadrados en la UOM, mientras que en junio otros doce empleados aceptaron retiros voluntarios, por un monto cercano a 89 millones de pesos.
De esta manera, la empresa cerró junio con apenas 111 trabajadores, es decir, 47 menos que al inicio del concurso. Además, la sindicatura dejó constancia de que no incorpora personal desde octubre de 2025.
Cada vez más importaciones y menos producción nacional
El cambio de estrategia había comenzado incluso antes de la convocatoria judicial.
Durante 2025, Goldmund comercializó más de 700 mil electrodomésticos, aunque menos de la mitad habían sido fabricados por la propia empresa.
En 2026 esa tendencia se profundizó. Al momento de presentarse en concurso preventivo llevaba vendidas 83.676 unidades y más del 50% de los productos comercializados ya eran importados, consolidando un modelo cada vez más alejado de la fabricación nacional.
Parte de la producción fue trasladada a Paraguay, donde la empresa considera que los costos laborales y tributarios son considerablemente menores que en Argentina.
El cierre de la planta de La Tablada representa así el final de una etapa para una de las marcas más tradicionales del mercado de electrodomésticos argentino, que hoy busca sostener su actividad con un esquema centrado en las importaciones y la comercialización.
La cadena de supermercados Toledo volvió a quedar en el centro de un conflicto laboral luego de pagar solo el 40% de los salarios de sus trabajadores. El Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica denunció un nuevo incumplimiento por parte de la empresa y se declaró en estado de alerta y movilización, mientras espera que se regularice el pago del 60% restante.
Desde la organización sindical remarcaron que la firma no informó cuándo completará el depósito de los haberes, lo que vuelve a generar incertidumbre entre los empleados.
“Manifestamos nuestro más enérgico repudio ante un nuevo incumplimiento de la empresa Toledo”, expresaron desde el gremio.
Toledo pagó solo una parte de los salarios
Según denunció el sindicato, la empresa abonó únicamente el 40% de los sueldos, sin brindar precisiones sobre la fecha en que cancelará el monto restante.
Para la organización gremial, la situación vuelve a trasladar las consecuencias de las dificultades empresarias sobre los trabajadores y sus familias.
“Una vez más, la empresa incumple con la palabra y los compromisos asumidos, trasladando las consecuencias de sus decisiones a los trabajadores y sus familias”, señalaron.
Un conflicto que ya había comenzado con los salarios de mayo
El retraso en el pago de haberes no es un hecho aislado.
Semanas atrás, el Sindicato de Empleados de Comercio ya había denunciado demoras en el pago de los salarios correspondientes a mayo, conflicto que motivó una presentación ante el Ministerio de Trabajo.
Desde el gremio consideraron inadmisible que los empleados deban afrontar cada mes la incertidumbre sobre el cobro de sus ingresos.
“Resulta inadmisible que quienes cumplen diariamente con sus obligaciones deban soportar la incertidumbre de no saber cuándo percibirán la totalidad de sus haberes”, indicaron.
El gremio quedó en estado de alerta y no descarta medidas
Frente a este nuevo incumplimiento, el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica resolvió declararse en estado de alerta y movilización permanente.
Además, advirtió que, si la empresa no regulariza la situación en los próximos días, evaluará la adopción de medidas gremiales para exigir el pago completo de los salarios y resguardar los derechos de los trabajadores.
El Gobierno nacional resolvió eliminar las medidas antidumping que protegían a la producción de porcelanatos nacional con aranceles a las importaciones de porcelanatos provenientes de Brasil, China, Malasia y Vietnam. La decisión firmada por el ministro de Economía Luis Caputo implica un golpe directo a un sector que ocupa a unos 5 mil trabajadores en toda la provincia de Buenos Aires.
La decisión fue oficializada este jueves mediante la Resolución 1272/2026 del Ministerio de Economía. Si bien el Gobierno abrió una investigación para determinar si persisten las prácticas de dumping, resolvió no mantener los aranceles de protección mientras dure ese proceso. Según pudo averiguar Todo Provincial, dicha investigación podría durar más de un año.
Hasta ahora, los porcelanatos importados pagaban derechos antidumping de hasta el 48,2%, dependiendo de su país de origen.
El propio gobierno reconoce dumping en las importaciones de porcelanato
La decisión resulta contradictoria porque la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) concluyó que existe una presunta recurrencia de dumping en las importaciones provenientes de Brasil, China, Malasia y Vietnam.
El organismo técnico advirtió además que, si desaparecen las medidas de protección, podrían volver a ingresar productos importados a precios inferiores a los nacionales, recreando las condiciones que perjudicaron a la industria argentina.
Según el informe oficial, las subvaloraciones detectadas oscilaron entre el 3% y el 46%, dependiendo del país de origen y del período analizado.
Sin embargo, el Ministerio de Economía resolvió no prorrogar los derechos antidumping mientras se desarrolla la investigación que analizará las operaciones realizadas entre abril de 2025 y marzo de este 2026 para determinar la eventual recurrencia del dumping, mientras que el estudio sobre el daño a la industria abarcará el período comprendido entre enero de 2023 y marzo de 2026.
Entre las empresas que impulsaron la continuidad de las medidas se encuentra, vinculada al presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, además de Cerro Negro, Cerámica Alberdi y Cerámica San Lorenzo.
Esta medida afectará a un sector industrial que genera cerca de 5 mil puestos laborales en la provincia de Buenos Aires y que tiene importantes fábricas en Olavarría (Cerro Negro), Azul, Luján (Cerámica Cortines), Pilar, José C. Paz (Cerámica Alberdi) y La Plata (Cerámica Fanelli)
En los fundamentos de la resolución, el Gobierno argumentó que el tiempo que demandaría el ingreso de nuevas importaciones y el propio desarrollo del procedimiento administrativo hacen innecesario mantener los aranceles durante el examen.
La medida de desprotección llega en un contexto especialmente delicado para la industria de la construcción y para el sector ceramista, que atraviesa una fuerte caída del mercado interno.
Aunque la investigación continuará abierta para determinar si corresponde restablecer las medidas antidumping, según establece la misma resolución. Hasta entonces, los fabricantes nacionales deberán competir sin la protección arancelaria que regía desde 2018.