El Partido Justicialista (PJ) bonaerense realizó elecciones internas en 11 ciudades para renovar las autoridades partidarias locales y elegir nuevos congresales provinciales, con un «fuerte mensaje a favor de la unidad» de todos los sectores del peronismo para los comicios generales del año próximo. En los restantes 124 municipios se había alcanzado una lista de unidad.
Las elecciones internas fueron el último paso para renovar sus autoridades del consejo y del congreso provincial y ya mira hacia el 2023 con el objetivo de «retener la gobernación» y la mayor cantidad de municipios.
Las elecciones en los municipios de San Isidro, San Miguel, Tres de Febrero, Mar del Plata, Necochea, La Costa, Ramallo, Magdalena, Ayacucho, Chascomús y Lobería fueron «en orden» y «sin mayores inconvenientes», con la excepción del distrito de San Miguel donde hubo un incidente entre dos facciones, que «fue rápidamente solucionado».
De los 135 municipios bonaerenses, 124 habían logrado una lista de unidad como había sido sugerido por el presidente del PJ provincial, el diputado Máximo Kirchner.
En la previa, las internas del Partido Justicialista tenían «tres puntos calientes»: San Isidro, Tres de Febrero y Mar del Plata. En todos triunfaron las listas apoyadas por La Cámpora o aliados al kirchnerismo.
La interna que atrajo todas las miradas fue la de San Isidro, donde el espacio que respaldaba la jefe del bloque de senadores bonaerenses del Frente de Todos (FdT), Teresa García, y que llevaba como candidato al titular del consejo local al gremialista de Sadop José Luis Casares, y de primer congresal a Fernando «Pato» Galmarini, competía contra el sector que conducía el PJ sanisidrense y tenía el apoyo respaldo del canciller Santiago Cafiero. La diferencia de 70 a 30 fue a favor del espacio apoyado por La Cámpora, el Frente Renovador y la CGT regional.
En tanto, en Tres de Febrero más del 50 por ciento de los votos fueron a favor de la lista que encabezaba el concejal camporista Juan De Bandi, mientras que el espacio que era apoyado por el histórico exintendente Hugo Curto terminó tercero con menos del 20 por ciento de los votos.
En Mar del Plata, el dirigente gremial de Luz y Fuerza Eduardo Coppola, quien fue apoyado por la titular de la ANSES, Fernanda Raverta (La Cámpora), se alzó con la victoria frente al actual presidente del PJ de Mar del Plata, Manuel Rapacioli.
En tanto, en el partido de San Miguel, también ganó el espacio apoyado por La Cámpora y otras organizaciones sociales, por lo que el PJ de ese distrito seguirá siendo presidido por el concejal Juan José Castro.
En Chascomús, ganó el candidato de La Cámpora, Alfredo Machín. Aunque por pocos votos, logró vencer a Mariano Fernandino, hijo del exintendente Norberto Fernandino, que era apoyado por el PJ tradicional.
En el partido de La Costa, el ganador fue el experimentado Juan de Jesús, quien también llevaba en su lista de congresales al funcionario bonaerense Juan Pablo de Jesús, quien es un dirigente cercano al jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, uno de los exintendentes con mayor llegada a Máximo Kirchner.
En Necochea se impuso el actual titular del PJ local, Marcelo Rivero, que junto a Evangelina Almada como vicepresidenta y a Miguel Aguilar como secretario general, se alzó con un triunfo para renovar mandato.
En Lobería, la lista encabezada por Juan Pablo Cappelli resultó la vencedora por sobre la que llevó en primer lugar a Carlos Rodríguez.
En Ramallo logró imponerse el exdiputado y exconcejal Ricardo Gorostiza, quien actualmente preside el Parque Industrial.
En Ayacucho se quedó con el triunfo la lista apoyada por Máximo Kirchner y encabezada por el Inspector Jefe Regional, Juan Pedro Erreguerena.
En el municipio de Magdalena se impuso en la pulseada seccional del PJ bonaerense, Juan Carlos García, que responde al oficialismo.
Las elecciones internas se llevaron a cabo sólo en 11 distritos de la provincia porque en los 124 restantes se logró lista de unidad y, al ser reformada la carta orgánica del PJ provincial en 2018, la Junta Electoral puede proclamar la nómina única y no realizar el acto eleccionario.