La tradicional librería El Atril anunció el cierre definitivo de su sucursal de Tandil luego de más de dos décadas de actividad. La empresa atribuyó la decisión a la fuerte caída del consumo, que se profundizó durante 2025 y volvió insostenible el funcionamiento del local.
Como parte del cierre, el comercio lanzó una liquidación total con descuentos de entre el 30% y el 60% sobre todo el stock y confirmó que cinco trabajadores perderán sus puestos de trabajo.
En la vidriera del local, ubicado sobre Rodríguez al 800, un cartel resume la situación: “Nos vamos. Liquidación por cierre definitivo”.
“Mes que pasa, mes que es menos y menos”
Desde la empresa explicaron que la decisión fue analizada durante varios meses, pero que la falta de recuperación del consumo terminó por hacer inviable la continuidad del negocio.
Las ventas comenzaron a desplomarse con mayor fuerza durante 2025 y ni siquiera las fechas comerciales más importantes lograron revertir la tendencia. Según señalaron, las ventas de Navidad fueron similares a las del año anterior, mientras que el Día de Reyes y el inicio del ciclo lectivo tampoco generaron el movimiento esperado.
“Mes que pasa, mes que es menos y menos y no hay forma”, resumieron desde la firma, al describir la crisis que atraviesa el sector.
También aseguraron que los empleados “pasaban horas sin hacer nada”, pese a los intentos por atraer clientes mediante cambios en las vidrieras y distintas promociones.
La cadena llegó a contar con diez sucursales en distintos puntos del país y, tras el cierre de Tandil, continuará operando con cuatro locales.
Al despedirse de la ciudad, los responsables de la librería agradecieron el acompañamiento de los vecinos y expresaron su deseo de regresar en el futuro.
“Estamos más que agradecidos a toda la gente de Tandil. Ojalá podamos salir de esta situación y volver, con las ganas de que esto cambie”, concluyeron.