El Municipio de Tandil avanza en un proyecto para incorporar tecnología e inteligencia artificial al control del tránsito, con el objetivo de detectar infracciones, generar estadísticas precisas y fortalecer las políticas de seguridad vial en la ciudad.
La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Protección Ciudadana y presentada ante concejales de distintos bloques políticos, contempla la instalación de dispositivos automáticos capaces de registrar distintas infracciones de manera electrónica.
El subsecretario de Protección Ciudadana, Juan Ibáñez, explicó que el alcance del proyecto excede a los tradicionales radares de velocidad o sistemas de fotomultas.
«Hoy el medio técnico permite la constatación de un universo más amplio de infracciones que no tiene que ver solamente con los excesos de velocidad, sino también con la falta de uso de casco, invasión de sendas peatonales, cruces de semáforo en rojo, giros indebidos, uso de cinturón de seguridad o del celular mientras se conduce», detalló el funcionario.
Uno de cada cuatro vehículos circula con exceso de velocidad en Tandil
La propuesta se sustenta en la información recopilada por el Observatorio Vial de Tandil, que realiza relevamientos diarios sobre siniestros y comportamiento del tránsito en distintos puntos de la ciudad.
A partir de esos datos, el Municipio llevó adelante estudios específicos sobre velocidad utilizando imágenes obtenidas por el Centro de Monitoreo urbano.
Ibáñez precisó que se analizaron ocho arterias estratégicas distribuidas en diferentes sectores de Tandil y que los resultados evidenciaron una problemática preocupante.
«El sistema detectó alrededor de 17.000 vehículos y de esos, 4.700 circulaban en exceso de velocidad. Estamos hablando de un 27 por ciento, es decir, aproximadamente uno de cada cuatro vehículos», señaló.
Desde el Ejecutivo consideran que estos indicadores justifican avanzar con una ordenanza que habilite la implementación de fotomultas y otras herramientas tecnológicas de fiscalización.
Más control y datos para definir políticas públicas
Según explicó el subsecretario de Protección Ciudadana, el objetivo central de la iniciativa es mejorar la capacidad de detección y constatación de infracciones mediante sistemas electrónicos que ya se utilizan en distintas ciudades del país.
Además, destacó que la incorporación de estas herramientas permitirá obtener información detallada sobre las conductas viales para diseñar políticas públicas basadas en evidencia.
«Se puede tener un registro de cuántas veces un vehículo incurre en determinadas faltas. Esa información resulta muy útil porque permite analizar el estado del tránsito en la ciudad, conocer cuáles son las infracciones más frecuentes y definir políticas públicas para mejorar la circulación», sostuvo.
En ese sentido, agregó: «Los datos nos permiten fundamentar decisiones y pensar nuevas políticas públicas. Si es necesario intervenir una calle, modificar una circulación o mejorar infraestructura vial, primero hay que contar con información precisa».
El proyecto contempla una implementación gradual y se enmarca en una estrategia más amplia de planificación de la movilidad urbana.
Consultado sobre la posibilidad de avanzar en el futuro hacia sistemas más complejos, como semáforos inteligentes gestionados mediante inteligencia artificial, Ibáñez dejó abierta esa alternativa.
«Nosotros pretendemos arrancar por aquí. Después veremos cómo integrar estas herramientas a un esquema más amplio de planificación de la movilidad urbana. Este es un elemento más dentro de una estrategia integral para mejorar la circulación y la seguridad vial», concluyó.