Castello busca condecorar a heridos y familiares de militares fallecidos en el ataque a La Tablada en 1989

enero 23, 2019 | Provincial

A 30 años del copamiento del regimiento de La Tablada por parte del MTP de Enrique Gorriarán Merlo, se espera que durante 2019 la Legislatura bonaerense dé tratamiento a un proyecto de Ley que propone condecorar a los heridos y a las familias de los militares fallecidos.

La iniciativa fue presentada por el diputado bonaerense por Cambiemos, el marplatense Guillermo Castello. El proyecto también contempla el otorgamiento de una pensión “a los familiares de los muertos y a los heridos de gravedad pertenecientes al Ejército Argentino y a la Policía de la provincia de Buenos Aires que resistieron heróicamente el criminal ataque contra las instituciones democráticas y republicanas por parte del Movimiento Todos por la Patria”.

Para Castello, “ni las familias de los muertos, ni los heridos de gravedad han recibido reconocimiento alguno por parte de los sucesivos gobiernos nacional ni provincial”.

Según Castello “debemos recordar que el ataque terrorista a La Tablada se produjo durante un gobierno constitucional y democrático presidido por el Doctor Raúl Alfonsin y que el objetivo de los subversivos era promover una insurrección popular para tomar el poder. Ese delirio mesiánico, propio de las organizaciones terroristas, provocó once muertos, de los cuales cuatro eran conscriptos, y decenas de heridos del Ejército y de la Policía provincial”.

Asimismo, el legislador señaló que está trabajando en proyectos similares con el objetivo de condecorar a los heridos y a las familias de los militares muertos en los ataques al cuartel de Azul, en 1974, y al Batallón 601 de Monte Chingolo, un año después, ambos cometidos por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

La historia

23 de enero de 1989, seis de la mañana: un camión irrumpe rompiendo el portón del Cuartel del RI·3, en La Tablada. Arrolló al soldado conscripto (19 años) que estaba apostado con una ametralladora, e inmediatamente matan con una ráfaga a otro soldado conscripto (Taddía, 18 años), que estaba barriendo y que al verlos levantó las manos. Inmediatamente los guerrilleros atacan y toman la guardia, desatándose un furioso combate entre el comando terrorista y los defensores del cuartel que, sorprendidos, tuvieron varios muertos y heridos. El combate se prolongo de manera continua por dos días.

El ataque fue de conocimiento público de inmediato, dadas las características violentas y las dimensiones del mismo.

Seis horas de demora

Seis horas después, las tropas del Ejército comenzaron a desplegarse alrededor del cuartel para auxiliar a sus defensores. La guarnición de Campo de Mayo estaba a minutos de helicóptero y otras unidades del Ejército estaban a pocos kilómetros del mismo, lo cual no justifica la demora.

Llama poderosamente la atención que el Comandante en Jefe de las FF.AA. el presidente Raúl Alfonsín, ordenara el contraataque y el envío de refuerzos más de seis horas después de comenzado el combate.

Gorriaran Merlo, comandante de los atacantes, desde su lugar en las afueras de La Tablada, decidió abandonar el puesto de comando, alrededor de las 13 horas, cuando advirtió que recién a partir del mediodía comenzaron a llegar tropas de refuerzo del Ejército.

Comandante que huye sirve para otra guerra… y el que demora inexplicablemente el auxilio de sus tropas cae dentro de lo penado por el Código de Justicia Militar.

El saldo

Murieron: 9 miembros de el Ejército Nacional y dos policías de la provincia de Buenos Aires, junto a gran cantidad de heridos graves.

El soldado Taddía (19 años) se encontraba barriendo las inmediaciones de dicha dependencia. Fue asesinado mientras tenía una escoba en la mano. El Mayor Horacio Fernandez Cutiellos (h) impidió con el fuego de su FAL la toma de de la Jefatura de la Unidad. Al salir, para continuar combatiendo, recibe un balazo en la espalda y, ya caído, le disparan con una itaca en el rostro. Tenía cuatro hijos.

El Teniente Ricardo Rolón se introdujo valientemente en uno de los edificios tomados por los terroristas, recibiendo el fuego enemigo, lo cual le produce la muerte. Era rosarino, pero no figura en los museos de la Memoria que fundaron Obeid (PJ), Binner (PS), Bonfatti (PS), Lifschitz (PS).

El Sargento Ayudante Ricardo Esquivel es muerto cuando trata de ayudar a los heridos. Tenía un hijo.

El Sargento Ramón Orué es muerto cuando se enfrenta con dos terroristas que intentaban huir. También tenía hijos.

El Cabo Primero José Albornoz se adelanta a su fracción defendiendo el polvorín de la unidad, siendo alcanzado por el fuego terrorista que le produce la muerte. Era padre de un bebé de un mes.

El Soldado Martín Díaz (19 años de edad) defiende su puesto de centinela hasta que es asesinado de un tiro en el pecho.

Mueren también combatiendo heroicamente el Comisario de la Policía de la Provincia de Buenos Aires García García y el Sargento Soria, mientras que el Comisario Re pierde ambas piernas. El teniente Coronel Luis Zamudio es herido de un tiro en la espalda y el Teniente Coronel Nani, héroe de Malvinas, pierde un ojo en la recuperación del cuartel.

Una de las guerrilleras nicaragüenses herida le pidió a su compañero que si moría matara al soldado conscripto que mantenían prisionero. La guerrillera expiró y el terrorista mató al soldado de 19 años.

Fuente: Extracto de un texto escrito por Carlos Viana en el portal DavidRey.com.ar

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