El intendente de Carlos Casares, Daniel Stadnik, habló con Todo Provincial STREAM describió con crudeza el impacto de la crisis económica en el interior bonaerense y advirtió un cambio profundo en las demandas sociales que llegan a los municipios.
“Antes la gente pedía terrenos o viviendas, ahora viene a pedir trabajo”, resumió el jefe comunal, marcando un giro que refleja el deterioro del empleo y el aumento de la vulnerabilidad en ciudades del interior.
Más desempleo y caída de la actividad
Stadnik señaló que la situación local no escapa al contexto general del país, con una fuerte retracción de la economía real. “Los comercios en Casares cierran uno o dos por semana”, aseguró, y remarcó que la caída de la construcción y la paralización de la obra pública profundizaron el problema.
En ese marco, explicó que cada vez más vecinos recurren al municipio en busca de asistencia. “Somos la primera ventanilla. Cuando alguien no puede pagar la luz o pierde el trabajo, viene al municipio”, indicó.
Sin embargo, reconoció que las respuestas son limitadas: “Hoy tenemos que priorizar mucho más porque no alcanzan los recursos. Hay gente a la que no le podemos dar respuesta”.
Un interior con realidades desiguales
El intendente también diferenció la situación de los distintos sectores productivos. Mientras el agro atraviesa un buen momento en la región, con una cosecha récord que genera movimiento económico, ese derrame no alcanza a toda la población.
“Hay un segmento que no tiene nada que ver con la producción y la está pasando igual que en el conurbano”, advirtió.
De este modo, conviven en un mismo distrito indicadores positivos en el sector agropecuario con un crecimiento del desempleo y la precarización en otros rubros.
Salud y asistencia bajo presión
El deterioro económico también impacta directamente en el sistema de salud. Stadnik explicó que cada vez más personas dejan de tener cobertura y recurren al hospital público.
“El año pasado atendimos el 47% de personas sin obra social. Es casi el 50%”, detalló.
Además, alertó que el sistema está al límite: “Tenemos el 90% de ocupación en los hospitales”, una situación que se agrava en invierno.
A esto se suma el recorte de programas nacionales y la caída de recursos: “Se cortaron subsidios como el Remediar y también bajó la coparticipación por la caída de la actividad económica”.
Municipios en la primera línea
En este contexto, Stadnik remarcó el rol central de los gobiernos locales para contener la crisis social, aunque con cada vez menos herramientas.
“Estamos sosteniendo todo con la coparticipación provincial y el esfuerzo del municipio”, explicó, y contrastó: “Antes también podíamos recurrir a Nación, hoy eso no existe más”.
Pese a las dificultades, destacó el acompañamiento de la Provincia: “Siempre hay respuesta, nunca te dejan solo”.
Un cambio de época
Las declaraciones del intendente reflejan un cambio de escenario en el interior bonaerense, donde la demanda social dejó de estar vinculada al acceso a la tierra o la vivienda y pasó a centrarse en la necesidad urgente de empleo.
“La gente lo está viendo y lo está palpando”, concluyó Stadnik, al describir una realidad que golpea cada vez con más fuerza a los municipios del interior.