El presidente Javier Milei volvió a reirse y tratar como «basuras inmundas» a los periodistas que no pueden ingresar como cronistas a la Casa Rosada, en el marco de un conflicto por las acreditaciones en la sede gubernamental. Ni en la dictadura se atrevieron a tanto.
A través de sus redes sociales, el mandatario utilizó un tono altamente confrontativo y acusó a los periodistas de haber cometido un delito. “Las basuras inmundas que se hacen llamar periodistas (95%) parece que siempre desconocen el principio de acción y reacción. Han cometido un delito y no es el único. Se consideran por encima de la ley y de la Constitución. Obvio que jamás te contarán su delito precedente. CIAO!”, escribió.
Las declaraciones hacen referencia a un episodio en el que un cronista acreditado habría filmado con una cámara oculta en los pasillos internos de la Casa de Gobierno, lo que derivó en la decisión oficial de restringir el acceso y cerrar la sala de periodistas durante la jornada.
El episodio se inscribe en una relación ya tensa entre el Gobierno nacional y parte de la prensa, marcada por cuestionamientos recurrentes del Presidente hacia medios y trabajadores de prensa, así como por debates en torno a la libertad de expresión y el acceso a la información pública.
Si bien no hubo comunicación oficial al respecto de la resolución, de manera informal circuló la versión de que se debió al «espionaje ilegal». En concreto, se trata de la denuncia que Casa Militar realizó en el día ayer a través de su titular, Sebastián Ibáñez, a los periodistas de TN, Luciana Geuna e Ignacio Salerno, y los directivos y autoridades de la señal TN por presunto «espionaje ilegal».
Hoy, los periodistas acreditados en la Casa de Gobierno se encontraron con el acceso bloqueado, lo que generó malestar entre la prensa y los medios.
El Jefe de la Casa Militar, General de Brigada Sebastián Ignacio Ibáñez, presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno, del canal Todo Noticias (TN). La acusación surge a raíz de un informe emitido el pasado domingo 19 de abril en el programa “¿Y mañana qué?”, donde se habrían utilizado métodos de grabación clandestinos dentro de la sede de gobierno.