El Tangazo del Fin de Semana: Del Coliseo Podestá a la voz de Gardel un “Polvorín” en las pistas

Por: Pedro Colombo (Periodista y Escritor)

El 19 de julio de 1922 en el Teatro Coliseo Podestá de La Plata, la Compañía de Luis Vittone y Segundo Pomar, representa el sainete de Manuel Romero “El Gran Premio Nacional”. Ambientado en el turf, la obra exhibe escenas fílmicas del Hipódromo Argentino y sus famosos jockeys. Actúan Florindo Ferrario (radicado en La Plata), Máximo Orsi, Samuel Viltes y Agustin Zama.

En la oportunidad, Ferrario canta el tango “Polvorín” (Música de José Martínez-Letra de Manuel Romero). Esta obra es un ejemplo del vínculo existente entre el tango y el turf.

Carlos Gardel e Irineo Leguisamo, inseparables amigos, son la imagen más representativa de esa hermandad. Gardel tuvo varios caballos de carrera y siempre fueron montados por «El Pulpo» (Ireneo Leguizamo). A su vez, “El Zorzal Criollo” cantó varios tangos al turf y uno, “Leguisamo solo”, especialmente dedicado a su amigo. Entre esa producción turfística, Gardel llevó al disco “Polvorín”.

Carlos Gardel en el Turf

Carlos Gardel en el Turf

En este caso, la letra de Romero valora al caballo cuando es un ganador. Sus palabras de elogio al pingo son la otra cara del agradecimiento al jockey; dupla “salvadora” de todo “burrero” en las malas.

Escuchemos, en consecuencia, el tango que llegó a las tablas del “Coliseo Podestá”, para ser grabado en 1922 por Odeón, mediante un sistema acústico qué –aunque con menor fidelidad al sistema eléctrico posterior- no menoscaba el sentido canto de Carlos Gardel.

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