Un equipo de especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) advirtió que existe un 80% de probabilidad de que a partir de la primavera se desarrolle un fenómeno El Niño intenso, un escenario que podría provocar lluvias superiores a lo normal en gran parte del centro y este de la Argentina durante los próximos meses.
En diálogo con Radio Provincia, Lisandro Pintos, integrante del Grupo Pronóstico de la UNLP, explicó que los modelos climáticos indican una alta probabilidad de que el fenómeno alcance su mayor intensidad entre octubre y diciembre, con efectos que se extenderían durante el verano.
«Con un 80% de probabilidad vamos a tener un Niño intenso»
Pintos explicó que El Niño es un fenómeno climático natural que se origina por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial, frente a las costas de Perú.
«Cuando tenemos un fenómeno El Niño las anomalías son positivas, es decir, el océano está más cálido de lo normal, pero eso repercute en todo el mundo«, señaló.
En el caso de Argentina, explicó que sus principales efectos se sienten sobre el centro y este del país y el Litoral, donde suele favorecer un aumento de las precipitaciones.
«Se prevé que para el trimestre octubre-noviembre-diciembre tengamos un Niño intenso. Eso es lo que preocupa porque puede generar lluvias mayores a lo normal en el centro-este de Argentina«, remarcó.
Un fenómeno que aparece cada pocos años
El especialista explicó que El Niño forma parte de un ciclo natural que suele repetirse cada dos a siete años.
«Generalmente dura una temporada, abarca la primavera y el verano, y luego el sistema vuelve a condiciones neutrales», indicó.
A diferencia de La Niña, que puede extenderse durante varios años consecutivos y favorecer períodos prolongados de sequía, El Niño suele perder intensidad al llegar el otoño siguiente.
Más humedad y mayor riesgo de inundaciones
Pintos explicó que el fenómeno incrementa la humedad disponible en la atmósfera, una condición que favorece la formación de nubosidad y lluvias.
«Si tengo más humedad, tengo un ingrediente muy importante para generar primero nubosidad y luego precipitaciones«, explicó.
Sin embargo, aclaró que El Niño no actúa de manera aislada, ya que existen otros fenómenos atmosféricos de menor escala que pueden potenciar o moderar sus efectos.
De todos modos, sostuvo que contar con este tipo de pronósticos permite anticipar medidas de prevención, especialmente en materia de infraestructura y gestión del riesgo.
«Todo esto sirve para ir preparándose. Si sabemos que existe una alta probabilidad de un Niño intenso, podemos comenzar a trabajar en obras, mantenimiento y acciones preventivas», señaló.
Menos días de lluvia, pero eventos mucho más intensos
Durante la entrevista, Pintos también se refirió a una tendencia que comienza a observarse en distintas regiones vinculada al cambio climático.
Según explicó, los estudios muestran que cada vez llueve en menos días, pero cuando ocurren las precipitaciones, los eventos son mucho más intensos.
«La tendencia global es que tengamos menos días de lluvia, pero que cuando llueva lo haga con mucha intensidad«, indicó.
Como ejemplo mencionó el reciente temporal registrado en La Plata.
«Veníamos de un julio prácticamente seco y en un solo día hubo sectores donde se acumularon 100 milímetros, cuando el promedio histórico del mes ronda entre 60 y 70 milímetros«, ejemplificó.
¿Tiene relación con el cambio climático?
Consultado sobre la creciente frecuencia de eventos extremos que se observan en distintas partes del mundo, Pintos consideró que todavía resulta necesario seguir acumulando evidencia científica, aunque reconoció que la tendencia es clara.
«Cuando hablamos de cambio climático, lo que termina ocurriendo es que los eventos extremos se vuelven más intensos. Las olas de calor duran más, las sequías son más severas y cuando llueve, las precipitaciones pueden ser mucho más intensas», explicó.
No obstante, aclaró que todavía no puede atribuirse cada fenómeno extremo de manera directa al cambio climático, sino que es necesario analizar cada evento en su contexto.
El campo sigue de cerca la evolución de El Niño
El investigador destacó que uno de los sectores que más atención presta a estos pronósticos es el agro, ya que las condiciones climáticas influyen directamente sobre las decisiones productivas.
«Los productores son quienes más se interesan por este fenómeno porque necesitan definir momentos de siembra, cosecha o manejo del ganado», comentó.
No obstante, pidió evitar interpretaciones alarmistas. «Que sea un Niño intenso no significa necesariamente que vaya a llover muchísimo en todos lados«, aclaró.
En ese sentido, explicó que estudios realizados por el Servicio Meteorológico Nacional muestran que los mayores acumulados de lluvia no siempre ocurren durante los eventos más intensos de El Niño, sino que muchas veces se registran durante episodios de intensidad moderada.
«Tratamos de transmitir tranquilidad para que los productores no tomen decisiones apresuradas pensando que va a ser un desastre. Hay que seguir monitoreando cómo evoluciona la atmósfera durante los próximos meses», concluyó.