Un ejemplar de aguará guazú sorprendió a los vecinos de Chivilcoy durante la noche del domingo al recorrer distintas calles de la ciudad hasta que fue atropellado por una camioneta. Pese al impacto, el animal sobrevivió y pudo ser rescatado en un operativo conjunto que permitió ponerlo a resguardo para su evaluación.
Todo comenzó con un llamado al 911 que alertó sobre la presencia del animal en la zona del Club Huracán. A partir de ese momento, vecinos siguieron sus movimientos para informar su ubicación a los equipos de emergencia.
El momento de mayor tensión se produjo sobre la avenida Avellaneda, donde el aguará guazú fue embestido por una camioneta. A pesar del golpe, logró continuar su marcha hasta refugiarse en el cantero de una vivienda ubicada en la esquina de Avellaneda y Paso.
Hasta allí acudieron efectivos de la Policía, Guardia Urbana, Defensa Civil, personal de CAZMA, el veterinario Carlos Runzio y voluntarios. Mediante una red y una jaula de traslado consiguieron capturarlo sin provocarle nuevas lesiones.
El ejemplar quedó bajo la custodia de la Policía Ecológica, que evaluará su estado sanitario antes de definir si puede ser reinsertado en su hábitat natural.
Una especie amenazada que vuelve a aparecer en la región pampeana
El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) es el cánido silvestre más grande de Sudamérica y una de las especies protegidas de la fauna argentina. Aunque suele ser confundido con un zorro o un lobo, no pertenece a ninguno de esos grupos.
Se caracteriza por sus largas patas, pelaje rojizo y una crin oscura en la nuca. Es un animal solitario, de hábitos principalmente nocturnos y comportamiento tímido, que evita el contacto con las personas y no representa un peligro para los humanos ni para el ganado.
Su distribución histórica comprende principalmente las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, norte de Santa Fe, Córdoba, este de Santiago del Estero y sur de Misiones. Sin embargo, en los últimos años se registraron nuevos avistamientos en la región pampeana, con antecedentes en General Villegas, el sur de Santa Fe y ahora Chivilcoy, lo que evidencia un proceso de recolonización de estos ambientes.
La especie está catalogada como amenazada a nivel nacional. Entre los principales riesgos para su supervivencia figuran la pérdida de hábitat, los atropellamientos en rutas y caminos y la caza furtiva.
Qué hacer si aparece un aguará guazú
Los especialistas recuerdan que, ante el avistaje de un aguará guazú, lo más importante es no interferir con su comportamiento.
Se recomienda dejar que continúe su recorrido, mantener a los perros resguardados, evitar acercarse o perseguirlo para obtener fotografías, no intentar capturarlo ni alimentarlo y dar aviso a las autoridades competentes para que intervengan especialistas en fauna silvestre.