El tangazo del fin de semana: Pontier, el músico que tocó para los grandes cantantes

Por: Pedro Colombo (Escritor y Periodista)

Un 29 de agosto de 1917, nace en Zárate (Prov. Buenos Aires) ARMANDO PONTIER (Nombre real: Armando Francisco Punturero). Desde pibe mostró vocación musical y quiso un bandoneón. Su padre le dio el gusto, aprendió y a los 12 años debutó en sus pagos. Con otros muchachos de su onda, Enrique Mario Francini, Héctor Stamponi y Rafael Herreros, se perfeccionó en solfeo, armonía y composición con Juan Elhert, un notable profesor.

Apenas egresado del secundario, viajó a Buenos Aires en busca de trabajo. Se instaló en una pensión, mientras conocía, con sus amigos, la noche porteña y bebían del tango en sus fuentes más exquisitas. Después de hacer “la colimba” debutó con Miguel Caló, quién le había prometido sumarlo a sus filas cumplido el compromiso con la Patria y así lo hizo.

En 1941 Anibal Troilo le estrenó “Milongueando en el cuarenta”, instrumental que Pontier compuso, transmitiendo el espíritu del tango que estaba en la cumbre como música y fenómeno social. Luego vendrían otros hitos como compositor: “A los amigos”; “Trenzas”, “Tabaco”; “Claveles blancos”; “A Zárate”, “Anoche”; “Margo”; “Bien criolla y bien porteña”; “Pichuco”, “Corazón no le hagas caso”; “A tus pies bailarin”, etc.

Junto con el violinista Enrique Mario Francini, co-dirigió una de las más lúcidas formaciones del cuarenta: Francini-Pontier. Dos ases, con fuerte base en la fila de bandoneones, Juan José Paz en piano y Rafael Del Bagno en contrabajo, con las voces de Raúl Berón, Alberto Podestá, Roberto Rufino y Julio Sosa, hicieron la diferencia. En diez años (1945-1955) con cambios lógicos, dejaron para Victor 117 grabaciones.

Disuelta la sociedad, Pontier tocó y grabó con orquesta propia desde el 1º de setiembre de 1955. Su primer conjunto se integró en bandoneones con el propio Pontier, Nicolás Paracino, Antonio Roscini y Ángel Digiovanni; en violines Alberto del Bagno, José Sarmiento, Ernesto Gianni y Pedro Desret; en piano Ángel Cichetti, en contrabajo Fernando Cabarcos y en voces Julio Sosa y Roberto Florio.   

Nota Bene: Cambiante en formaciones pero siempre en línea, tocó hasta 1980 y fue elegido como Director y recompositor por varios cantantes notables: Goyeneche, Hugo del Carril, Marino, Jorge Durán, Rufino, Rubén Juárez, Gloria Díaz, “Chiqui” Pereyra y Hernán Salinas.  Agobiado,  el 24 de diciembre de 1983,  puso fin a su vida. Seleccionamos hoy “La casita de mis viejos”, primera obra de Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo, estrenada en 1931 por Tania, en el Teatro Maipo. La versión de Pontier y Julio Sosa, (12-8-1958) es una de las más logradas por “El Varón del Tango”.   

La casita de mis viejos-Versión de Armando Pontier con la voz de Julio Sosa

 

Escribir un comentario

Ver todos los comentarios