La provincia de Buenos Aires atraviesa una situación meteorológica crítica por el avance de un profundo sistema de baja presión frente a la costa sur bonaerense. El fenómeno, asociado a un proceso de ciclogénesis, ya provoca inundaciones, evacuados, suspensión de clases y fuertes complicaciones en distintas ciudades costeras.
El meteorólogo Lucas Berengua describió el escenario como una “situación muy particular” y explicó que el centro de baja presión continúa intensificándose frente al litoral marítimo bonaerense. “En las próximas horas se va a profundizar y su presión central mínima descenderá mucho en poco tiempo. Esto traerá aparejado un aumento del viento del sector sur con ráfagas que pueden superar los 100 km/h y precipitaciones muy abundantes en la primera línea costera y en el sudeste bonaerense”, advirtió.
Crece la preocupación por el impacto del temporal
Las alertas abarcan toda la costa sur de la provincia y se espera que durante la madrugada del sábado el viento aumente especialmente en el sudeste bonaerense, alcanzando zonas como Pinamar. Ante este panorama, también se emitieron avisos por crecida del mar y fuerte oleaje.
En ciudades como Mar del Plata, Necochea y Monte Hermoso ya se suspendieron las clases durante este viernes debido a las malas condiciones climáticas.
En Necochea, la situación es especialmente delicada. El temporal ya dejó familias evacuadas, rutas cortadas y suspensión de actividades públicas y privadas. Además, en algunos sectores del distrito se registraron hasta 180 milímetros de lluvia, generando un fuerte escurrimiento de agua hacia zonas bajas y cursos hídricos.
Uno de los puntos más afectados es Ramón Santamarina, donde el casco urbano quedó seriamente comprometido por la acumulación de agua.
Ante la persistencia del mal tiempo, la Municipalidad de Necochea recomendó suspender preventivamente actividades gastronómicas, recreativas y eventos privados para evitar riesgos mayores.
Puertos paralizados y operativo de emergencia
El fuerte temporal también golpea a la actividad portuaria. En Quequén, las terminales ACA y Terminal Quequén suspendieron preventivamente las cargas, una medida que también adoptaron distintos acopios de la región.
En Mar del Plata, el Consorcio Regional Portuario conformó un comité de emergencia junto a Prefectura Naval Argentina y decidió limitar las operaciones en el puerto. Entre las medidas adoptadas se dispuso el cierre de la escollera sur, la suspensión de actividades deportivas náuticas y el refuerzo de amarras en embarcaciones.
Según el pronóstico, las condiciones comenzarán a mejorar recién durante el domingo, cuando el sistema se aleje definitivamente y se produzca un marcado descenso de temperatura.