La Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata emitió dos resoluciones clave para el futuro del Complejo Casino de Necochea al revertir decisiones judiciales de primera instancia que habían frenado parcialmente el proceso de venta y reconversión urbanística del histórico edificio.
Los fallos, firmados por los jueces Roberto Mora y Diego Ucín, dan luz verde al proyecto impulsado por la Municipalidad de Necochea para avanzar en la venta del predio aunque dejaron en claro que el proyecto todavía deberá atravesar instancias provinciales y ambientales antes de concretarse.
Uno de los expedientes analizados correspondía a la demanda presentada por la Asociación para la Conservación del Parque Miguel Lillo y María del Carmen Fonallera contra el municipio.
En ese caso, la Cámara revisó el fallo que había declarado inválido el artículo 7 de la Ordenanza 10.239/20, norma que habilitaba nuevos usos urbanísticos para el predio del Casino, incluyendo hotelería, viviendas multifamiliares, oficinas, comercios, estacionamientos y salas de juego.
Los jueces consideraron que la modificación todavía no produce efectos concretos porque aún depende de la convalidación de organismos provinciales, tal como establece el decreto ley 8912/77 sobre ordenamiento territorial.
Por eso, entendieron que no corresponde hablar de invalidez de la norma, sino de una situación de “ineficacia” transitoria hasta tanto se completen las aprobaciones necesarias.
La Provincia todavía debe convalidar el proyecto
Uno de los aspectos centrales del fallo es que la Cámara remarcó que los nuevos indicadores urbanísticos todavía continúan en trámite ante organismos provinciales.
Incluso, los magistrados señalaron que la propia Ordenanza 12.009/25 reconoce expresamente que esos cambios requieren validación provincial.
Además, destacaron que los informes técnicos emitidos hasta ahora no realizaron objeciones de fondo al proyecto urbanístico, aunque sí plantearon exigencias vinculadas a estudios de impacto ambiental, análisis de sombras sobre la playa, infraestructura de servicios, provisión de agua y cloacas, energía eléctrica y desagües pluviales.
En ese marco, el tribunal dejó establecido que todas las instancias ambientales deberán cumplirse antes de cualquier desarrollo inmobiliario concreto.
También habilitaron la continuidad de la subasta
En otra resolución, la Cámara revocó la medida cautelar que había suspendido la subasta pública del Complejo Casino prevista en la Ordenanza 12.009/25.
El juez de primera instancia había frenado la operación al considerar que todavía no estaban cumplidos determinados pasos ambientales y patrimoniales.
Sin embargo, los camaristas sostuvieron que la ordenanza únicamente autoriza la venta del inmueble y no habilita automáticamente construcciones ni desarrollos urbanísticos inmediatos.
Por esa razón, concluyeron que no existe actualmente un daño ambiental concreto o inminente que justifique mantener paralizada la subasta.
El deterioro del edificio fue clave en el fallo
Entre los argumentos considerados por la Cámara aparecen informes oficiales que describen el estado del Casino como “ruinoso”, abandonado y afectado por vandalismo e incendios.
Durante el proceso, la Municipalidad sostuvo que no cuenta con recursos económicos suficientes para afrontar la recuperación integral del edificio y que el deterioro progresivo representa riesgos urbanos y patrimoniales crecientes.
Los jueces entendieron que esos elementos fueron debidamente evaluados dentro del procedimiento administrativo y descartaron, al menos en esta instancia preliminar, una arbitrariedad manifiesta del Ejecutivo local.
La discusión de fondo continúa abierta
Pese al respaldo judicial obtenido por el municipio, la Cámara aclaró que el proyecto urbanístico todavía no tiene aprobación definitiva.
Cualquier transformación efectiva del sector dependerá ahora de futuras convalidaciones provinciales, estudios ambientales, evaluaciones técnicas y nuevos procedimientos administrativos.