El atleta de Chascomús, Martín «El Látigo» Alegre, tuvo una destacada actuación en el World Masters Mountain Running Championships, que se disputa en República Checa, al finalizar como el mejor argentino en la exigente prueba Uphill (Kilómetro Vertical).
Alegre completó los 7 kilómetros íntegramente en subida, con un desnivel positivo de 800 metros, en un tiempo de 35 minutos y 39 segundos, en una de las pruebas más duras del campeonato.
Se trató de la modalidad Uphill es la encargada de inaugurar el calendario de tres días del Mundial Máster (que luego se completa con las distancias Classic y Long Distance). Está diseñada específicamente como un reto explosivo y de altísima exigencia para corredores veteranos mayores de 35 años, divididos en franjas de edad cada cinco años.
Entre 522 corredores de todo el mundo, el representante bonaerense terminó 80° en la clasificación general y 19° en su categoría, siendo además el único argentino en la modalidad trail dentro de este campeonato mundial.
Tras cruzar la meta, Alegre fue el primer atleta argentino en brindar sus sensaciones sobre la competencia y destacó la experiencia vivida.
«La carrera me encantó. Corrí con alpargatas y boina. Soy nacido en Ranchos, General Paz, y decidí correr con alpargatas para representar al campo y sus costumbres», expresó.
El atleta logró su clasificación al Mundial luego de consagrarse campeón nacional máster en el Mar del Plata Trail Run, resultado que le otorgó la plaza para representar a la Argentina en la máxima cita internacional de la especialidad.
Martín «El Látigo» Alegre, una historia de superación
Menor de siete hermanos en una humilde familia de Ranchos, «El Látigo» atravesó una infancia sumamente dura en la que debió trabajar desde los 8 años. “Trabajábamos, estudiábamos y nos cocinábamos entre hermanos. A veces por días comíamos engrudo: harina y agua tibia”, recordó sobre aquellos años.
Su apodo, «El Látigo», nació tiempo después en La Plata, donde encontró un refugio en el boxeo amateur, logrando un récord invicto de 15 victorias (10 por nocaut).
Sin embargo, hace 11 años, un grave accidente vial en el centro platense cambió su destino: una camioneta lo embistió, provocándole fracturas en ambas piernas, peronés y muñecas.
Tras meses postrado y una profunda depresión que lo llevó al límite, el atletismo apareció como su salvación gracias al impulso de un amigo. Comenzó trotando en el Bosque de La Plata y, tras mudarse a Chascomús a la casa que perteneciera a su padre para empezar de cero, adoptó las carreras de calle y de trail como su estilo de vida.
Actualmente, Alegre reside en un sector rural de Chascomús, donde trabaja como pintor y jardinero, cría gallinas y comercializa leña y huevos. Su figura es ampliamente reconocida en las competencias bonaerenses no solo por sus reiterados triunfos —como cuando venció «de punta a punta» en Castelli—, sino por una particularidad que define sus convicciones: compite habitualmente vistiendo boina y alpargatas.