La manifestación central por el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976 reunió este lunes a una multitud en Plaza de Mayo, en una jornada atravesada por la memoria, los reclamos históricos y fuertes definiciones políticas. Convocada por organismos de derechos humanos, la movilización contó también con la participación de miles de personas sin pertenencia partidaria, lo que consolidó una de las concentraciones más numerosas de los últimos años.
Una consigna central: “Que digan dónde están”
Bajo la consigna “Que digan dónde están”, la marcha estuvo encabezada por organismos como Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo, HIJOS y el CELS, junto a familiares de desaparecidos.
El documento final, consensuado entre los organizadores y leído por referentes como Taty Almeida, Estela de Carlotto y Adolfo Pérez Esquivel, reafirmó la consigna de Memoria, Verdad y Justicia, reivindicó la cifra de 30 mil desaparecidos y exigió información sobre el destino de las víctimas del terrorismo de Estado.
Críticas al gobierno de Javier Milei
El acto estuvo atravesado por cuestionamientos al gobierno de Javier Milei, especialmente tras la difusión de un video oficial que promueve la idea de “Memoria Completa”, rechazada por los organismos al considerarla vinculada a la llamada teoría de los dos demonios.
En el documento, los organismos denunciaron una continuidad entre el modelo económico de la dictadura y las políticas actuales. “Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura cívico-militar”, señalaron, y advirtieron sobre un avance en la criminalización de la protesta y la persecución judicial de dirigentes sociales.
Reclamos por políticas de memoria e identidad
Durante su intervención, Carlotto alertó sobre el impacto de recortes en áreas clave para la búsqueda de identidad, como el Banco Nacional de Datos Genéticos y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad. En ese sentido, sostuvo que el Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados durante la dictadura.
Movilización previa y reclamos políticos
La jornada comenzó con la tradicional movilización desde la ex ESMA hacia el centro porteño, organizada por La Cámpora. En el recorrido, los manifestantes pasaron por el domicilio de Cristina Fernández de Kirchner, donde expresaron su respaldo y recibieron un saludo de la exmandataria.
Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof participó de la jornada tras reunirse con integrantes de Madres de Plaza de Mayo. En declaraciones públicas, vinculó la política económica del actual gobierno con la de la última dictadura y remarcó que “luchar por los derechos humanos hoy también implica defender a los sectores más vulnerables”.
Una jornada masiva y en paz
Pese a un clima previo de tensión política, la movilización se desarrolló sin incidentes y en un marco pacífico. La Plaza de Mayo se vio colmada durante toda la tarde, en una expresión masiva que volvió a poner en el centro del debate público la memoria histórica, los derechos humanos y el rumbo político del país.