Un momento de extrema tensión y preocupación se vivió este martes por la tarde en Santa Teresita, cuando un hombre de 41 años desapareció tras ingresar al mar en una zona totalmente prohibida, señalizada con bandera roja. El hecho ocurrió alrededor de las 16:30, a la altura de la calle 38, en un sector cercano al muelle.
Según confirmaron fuentes oficiales, el hombre de 41 años es oriundo de Lanús y al momento del siniestro se encontraba en el agua junto a una joven de 24 años cuando ambos fueron sorprendidos por una fuerte corriente de retorno.
Dramático rescate y desaparición en el muelle
Al advertir la situación, los guardavidas se lanzaron de inmediato al rescate. Lograron poner a salvo a la mujer, pero el operativo con el hombre resultó mucho más complejo. De acuerdo al testimonio de los rescatistas, uno de ellos llegó a sujetarlo por algunos segundos, pero la fuerza del oleaje, el agotamiento físico y el estrés del momento hicieron que se soltara y desapareciera de la superficie.
Desde ese momento se activó un operativo de búsqueda contrarreloj con la participación de Prefectura Naval Argentina, Defensa Civil y Bomberos.
Durante la tarde y las primeras horas de la noche se realizaron rastrillajes con embarcaciones y gomones en la zona del muelle. Con la caída del sol y la falta de visibilidad, la búsqueda continuó por tierra a lo largo de la línea costera, ajustándose a las tablas de marea, aunque hasta el momento los resultados son negativos.
Zona señalizada con bandera roja y riesgo extremo
Las autoridades remarcaron que el incidente ocurrió en un sector claramente señalizado con bandera roja, lo que implica prohibición total de ingreso al mar por condiciones de riesgo extremo.
Se trata de un área donde se registran corrientes de retorno y cambios bruscos de profundidad, especialmente en las inmediaciones de las estructuras del muelle.
El episodio demuestra la importancia de respetar el código de banderas, ingresar al agua solo en sectores habilitados, con guardavidas presentes y dentro del horario de cobertura. El mar puede cambiar en cuestión de minutos y una decisión imprudente puede terminar en tragedia.