Uber confirmó su desembarco en nuevas ciudades intermedias de la provincia de Buenos Aires y del interior del país, en el marco del décimo aniversario de la aplicación en Argentina. La expansión incluye Pergamino, Olavarría y localidades de otras provincias como Rafaela (Santa Fe), Sáenz Peña (Chaco) y Villa Mercedes (San Luis). Mientras tantos, municipios que intentan regularla se topan con la indiferencia de la multinacional.
Desde la empresa difundieron un mensaje institucional firmado por su directora para Argentina, Paraguay y Uruguay, Eli Frías, replicado en distintos territorios con mínimas modificaciones. “Nos entusiasma seguir ampliando nuestra presencia en Buenos Aires y acercar los beneficios de la tecnología a más personas. Con este anuncio, abrimos nuevas posibilidades para quienes quieran generar ganancias conduciendo con la app, al tiempo que los usuarios suman una alternativa de movilidad cómoda y segura”, expresó.
Uber, conflictos con municipios y regulaciones locales
El avance de la aplicación se produce en un escenario de tensiones con gobiernos locales. En Tandil, el municipio intentó en reiteradas oportunidades que autoridades de la empresa se acerquen para iniciar un trámite de habilitación, pero no obtuvo respuestas. Mientras tanto realizaron secuestros de autos para evitar su propagación. La situación contrasta con otras compañías del sector que sí mantuvieron contacto con las administraciones municipales.
En Bahía Blanca, a fines de 2025 se sancionó una ordenanza para regular el transporte por aplicaciones que exige el registro de choferes y fija requisitos básicos como contar con un vehículo modelo 2013 en adelante y licencia profesional. Ahora, el municipio busca que los conductores se ajusten a esa normativa.
La compañía avanza con la habilitación de su app en nuevos territorios aun cuando existen ordenanzas que restringen o impiden su funcionamiento. Frente a ello, algunos gobiernos locales iniciaron acciones para frenar su expansión, con secuestros de vehículos y sanciones, con resultados dispares. Desde la plataforma, en tanto, mantienen contacto directo con choferes y, en algunos casos, se ofrecen a cubrir multas a quienes sean sancionados por prestar el servicio.
En los últimos días, la empresa llenó la ciudad de carteles con mensajes que advierten sobre supuestos efectos negativos de la norma, como un encarecimiento de las tarifas y una pérdida masiva de fuentes de ingreso. También habilitó el sitio noatrasemoscba.ar, donde convoca a usuarios y conductores a firmar peticiones y alerta que la propuesta dejaría a “miles sin trabajo”. Según datos difundidos por la app, de los más de 20.000 choferes activos, solo 4.000 cumplirían con las nuevas exigencias.
En Córdoba Capital, una de las primeras ciudades donde Uber desembarcó en 2015, Uber se registró como aplicación de transporte ante el municipalidad. Ahora, el gobierno local pretende establecer una nueva normativa para regular cuestiones básicas como la antigüedad de los vehículos, que los mismos porten un logo de la App y establecer un cipo máximo de autos habilitados. La respuesta de la empresa fue una feroz campaña en la vía pública bajo el slogan «No atrasemos».
Uber y sus incentivos para desregular el transporte
Como parte del lanzamiento en nuevas ciudades anunció promociones para atraer conductores: pagos extra de hasta 150 mil pesos para quienes completen sus primeros 30 viajes en un mes con auto, taxi o remis, y hasta 100 mil pesos adicionales para quienes lo hagan con moto.
Entre los servicios que estarán disponibles se mencionan UberX, Uber Moto y opciones de envío de artículos. La compañía aseguró además que todos los viajes cuentan con cobertura por accidentes personales y responsabilidad civil, activada desde que el conductor acepta el viaje hasta que finaliza.
La expansión de Uber en ciudades intermedias del interior bonaerense y otras provincias abre un nuevo capítulo en la disputa por la regulación del transporte por aplicaciones, con municipios que buscan ordenar la actividad y una empresa que avanza con su modelo de forma unilateral.