Tras confirmarse su nominación para presidir el Comité Provincia de la UCR, Emiliano Balbín expresó su gratitud por el consenso alcanzado y trazó los ejes de su gestión para los próximos dos años. Con foco en la unidad interna y la institucionalidad, el dirigente aseguró que “el radicalismo bonaerense se prepara para recuperar su rol protagónico en la escena política provincial”.
El dato político no es menor: la conducción unificada llega después de meses de tensiones internas y en un contexto donde el radicalismo busca redefinir su identidad, entre su rol dentro de alianzas opositoras y la necesidad de reconstruir volumen propio en la provincia.
Balbín destacó el esfuerzo colectivo que permitió alcanzar este escenario y afirmó: “este honor es el resultado del compromiso de miles de radicales que creen en nuestro partido como la herramienta de transformación social que la Provincia necesita”. Y agregó: “quiero agradecer profundamente a los dirigentes que priorizaron el diálogo, a nuestros intendentes, a nuestros legisladores, a los concejales y consejeros escolares que dan la pelea en cada recinto y, sobre todo, al afiliado y militante que mantiene viva la llama de la UCR en cada comité de pueblo o ciudad”.
Balbín busca unidad, territorio y reconstrucción política
De cara al mandato que comienza, el ex diputado provincial señaló que “el adelantamiento de la decisión interna nos permitirá ganar tiempo y crear las herramientas necesarias para que el radicalismo elabore una propuesta electoral en la provincia de Buenos Aires”.
La definición encierra una señal clara: el partido intenta evitar llegar fragmentado al próximo turno electoral y busca ordenar su estrategia con antelación, en un escenario donde las coaliciones opositoras todavía no terminan de reconfigurarse.
Respecto a la gestión, Balbín indicó que “nos enfocaremos en potenciar el desarrollo del partido en los 135 distritos de la Provincia, brindando herramientas y respaldo a las estructuras locales para disputar cada intendencia”.
En ese punto aparece otro eje de fondo: el radicalismo intenta recuperar musculatura territorial, especialmente en el interior bonaerense, donde históricamente tuvo fuerte presencia pero en los últimos años cedió protagonismo frente a otras fuerzas.
“En el contexto actual donde el radicalismo necesita reencontrarse, yo rescato unas palabras de mi abuelo (Ricardo Balbín), que hoy toman otra dimensión, cuando decía que ‘hay que abuenar al partido’”, expresó, y agregó: “mi tarea principal será recuperar el partido como una herramienta para transformar la realidad y volver a representar los problemas cotidianos de los vecinos”.
Un liderazgo con apellido histórico y desafíos actuales
La referencia a Ricardo Balbín no es casual. El nuevo titular del partido apela a una tradición histórica para intentar ordenar una fuerza que hoy enfrenta un dilema estratégico: cómo diferenciarse del gobierno nacional sin quedar aislada y cómo construir poder propio en un escenario dominado por polos más definidos.
Para Balbín, los próximos dos años serán determinantes: “Nuestra meta es clara: desde la unidad, vamos a construir un radicalismo de pie, con identidad propia y vocación de poder. El objetivo es disputar el gobierno provincial y ser una alternativa real de gestión en cada uno de los municipios”.
En clave política, el desafío será doble: sostener la unidad interna alcanzada y, al mismo tiempo, definir el lugar que ocupará la UCR bonaerense en el tablero opositor frente al oficialismo provincial y al gobierno nacional.
Emiliano Balbín, abogado, nieto del histórico líder radical y ex diputado provincial en dos períodos (2017-2021 y 2021-2025), asume así la conducción partidaria con una consigna que combina tradición y ambición: ordenar hacia adentro para volver a competir hacia afuera.