La ciudad de Chascomús atraviesa horas de profunda conmoción tras la muerte de Kevin Martínez, un adolescente de 15 años que falleció luego de un violento episodio que combina un siniestro vial y una agresión que quedó registrada en video.
El hecho ocurrió en la intersección de Jacarandá y Julián Quintana, donde una moto en la que viajaban Kevin y otro joven de 17 años fue embestida por un Ford Ka conducido por una mujer de 25 años. Ambos resultaron heridos y fueron asistidos por personal policial y una ambulancia.
Sin embargo, la situación tomó un giro dramático cuando, mientras Kevin estaba sobre una camilla esperando ser trasladado, un vecino identificado como Leonardo Marcelino lo atacó violentamente. Las imágenes muestran cómo lo ahorca, lo inmoviliza y lo golpea en el rostro sin que nadie interviniera de inmediato.
Según relató su madre, Romina Troulet, Kevin se encontraba estable tras el accidente y aguardaba ser derivado cuando ocurrió la agresión que le habría provocado muerte cerebral. “Yo no estoy santificando a Kevin. Era un adolescente, como cualquier chico, con errores y cosas para corregir. Pero nadie tenía derecho a sacarle la vida”, sostuvo.
El adolescente murió al día siguiente y ahora la Justicia investiga si el fallecimiento fue consecuencia del choque, de la golpiza o de ambos factores combinados. La causa, caratulada como homicidio culposo, está a cargo de la fiscal Bertoletti Tramuja, con intervención de la SubDDI local.
Un caso atravesado por la violencia y la falta de intervención
Uno de los puntos más sensibles de la investigación es el accionar de quienes estaban en el lugar. En el video se observa la presencia de efectivos policiales y personal de salud, pero sin una intervención inmediata para frenar la agresión, lo que generó una fuerte indignación social.
Además, se conoció que la moto en la que circulaban los adolescentes tenía pedido de secuestro activo por robo desde el 9 de mayo, a requerimiento de la Fiscalía N° 9 de Chascomús, un dato que también forma parte del expediente judicial.
La madre de Kevin también apuntó contra la pasividad de los presentes: denunció “la frialdad con la que la Policía deshonra por completo su uniforme” al no impedir el ataque.
Marcha, reclamo y una ciudad movilizada
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad. Familiares, amigos y vecinos realizaron una marcha silenciosa para exigir justicia y el total esclarecimiento de lo ocurrido.
La movilización partió desde el domicilio de la familia y se dirigió hacia la comisaría local, en medio de un clima de dolor, bronca y reclamos para que la investigación avance “hasta las últimas consecuencias”.
Mientras tanto, la autopsia será clave para determinar la causa exacta de la muerte y establecer las responsabilidades en un caso que ya conmueve a toda la provincia.