A pesar de la pandemia, sembraron más de 2 millones de alevinos de pejerrey en 35 municipios bonaerenses

enero 9, 2021 | Pesca

TODO PROVINCIAL entrevistó al director de la Estación Hidrobiológica de Chascomús (EHCh), Gustavo Berasain, para conocer el resultado de la última campaña de siembra de pejerrey que finalizó en diciembre. Este año, los huevos y alevinos de la EHCh llegaron a 35 municipios bonaerenses.

“La siembra se realiza desde septiembre hasta diciembre. A pesar de la pandemia pudimos trabajar muy bien. Los lotes de reproductores deben ser alimentados dos veces por día y hay que mantener los tanques. Es un trabajo diario que por suerte se pudo seguir desarrollando”, explicó Berasain.

Como sucede en las lagunas en forma natural, en los tanques de la EHCh el desove comenzó en septiembre. Desde ese mes y hasta fin de año, la “fábrica de pejerreyes” empezó a entregar huevos embrionados y larvas a clubes de pesca, municipios y propietarios de lagunas públicas y privadas de toda la Provincia que los habían encargado previamente.

“En total, este año entregamos 2 millones de larvas y 500 mil huevos embrionados. Este número fue un poco superior al del año pasado”, detalló Berasain. Los administradores de lagunas públicas reciben los alevinos en forma gratuita y los propietarios de espejos de agua privados los deben comprar.

“Hubo siembra en 35 partidos de la Provincia de Buenos Aires. También se llevaron algunos hacia San Luis, a pedido de su gobierno provincial para el dique La Florida. La gran mayoría de las lagunas que recibieron huevos y alevinos son públicas pero también hubo algunas siembras en cavas y canteras del Conurbano donde hay barrios cerrados”, contó el director de la Estación Hidrobiológica de Chascomús.


La importancia de sembrar luego de una sequía

Berasain aseguró que las lagunas que recuperan su nivel de agua después de una importante sequía suelen recurrir a la estación para poder acelerar el repoblamiento de pejerrey que de forma natural tardaría muchos años.

Algunos municipios que cuentan con estaciones de pisicultura se llevan huevos embrionados que luego incuban. Sin embargo, el especialista explicó que en algunas ocasiones, ante la falta de alevinos nacidos, “se siembran directamente los huevos embrionados en las lagunas, imitando lo que sucede en forma natural”.

“Las hembras desovan, los machos fecundan y esos huevos quedan en las lagunas desarrollándose hasta que nacen. Por eso los huevos se pueden sembrar tranquilamente en las lagunas de forma directa”, aseguró.

Con respecto a las condiciones climáticas actuales, Berasain señaló: “Estamos viendo sequía en varias zonas y también de mortandad de peces. Cuando disminuye el nivel de una laguna, por más que no se seque, si hace mucho calor, el agua puede superar los 30 grados centígrados y en esos casos se dan mortandades de pejerrey. Además disminuye el oxígeno disuelto en el agua”.

Este año se sembraron con pejerrey varias lagunas chicas de la zona de Madariaga, muchas cavas y canteras en Escobar, Brandsen, Ezeiza y otras localidades. También se hizo una siembra importante en las lagunas de Lobos, Monte, Olavarría, San Andrés de Giles, San Cayetano, Puán y muchas otras localidades.


La influencia de los japoneses

La piscicultura del pejerrey se inició en Chascomús en el año 1904, cuando un técnico de Estados Unidos comprobó la posibilidad de obtener huevos de pejerrey mediante la fecundación artificial de ovocitos con esperma de pejerrey. A partir de ese momento, se construyeron pequeñas salas de incubación a orillas de la laguna.

El 7 de noviembre de 1943 se inauguró la Estación de Hidrobiológica que depende de la Dirección Provincial de Pesca, del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense

Sin embargo, el último gran salto se produjo gracias al trabajo en conjunto con especialistas japoneses. En 1966 llegó a la Argentina el Ingeniero Norio Suzuki, técnico de a Estación de Piscicultura de la prefectura de Kanagawa, con el objeto de familiarizarse con las técnicas de piscicultura del pejerrey y estudiar el transporte de ovas embrionadas.

Luego de un fracaso, el 17 de octubre del mismo año se enviaron a Japón 79 mil ovas embrionadas, de las que se obtuvieron 31.576 alevinos. Estos fueron criados en la Estación de Kanagawa, donde se logró cerrar el ciclo y producir ovas y alevinos. En 1978, Naohiro Yasuda inició la cría de pejerrey en la prefectura de Saitama siendo el primer productor con éxito a nivel empresarial.

En el año 2002 se firmó un convenio entre la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), la Subsecretaría de Actividades Pesqueras del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires y el Instituto Tecnológico de Chascomús (INTECH CONICET) para desarrollar el proyecto: “Investigación y Desarrollo de la Acuicultura y propagación del Pejerrey” (2002-2005).

“Estuvimos tres años trabajando con los profesionales de la JICA y el INTECH. Aportaron fondos para obras y se hicieron varios tanques y perforaciones. Así comenzamos mantener reproductores en cautiverio y empezamos a obtener huevos sin necesidad de ir a las lagunas para tirar redes y capturarlos”, destacó Berasain.


“Logramos cerrar el ciclo”

“Antes hacíamos reproducción artificial. Íbamos a lagunas con mucho pejerrey, capturábamos algunos reproductores, desovábamos a las hembras en forma artificial, lo fecundábamos con el esperma del macho y los huevos los traíamos a la estación. Luego de incubarlos los sembrábamos en distintas lagunas. Pero eso tenía un costo muy alto porque había que ir hasta las lagunas y los reproductores morían”.

“Con los tanques pudimos tener una gran evolución y logramos cerrar el ciclo. Todos los años hacemos un nuevo lote de reproductores y así mantenemos la cantidad ideal”, remarcó. Actualmente la EHCh cuenta con unos 5 mil reproductores de distintas edades.

“Los japoneses tienen muy desarrollada la acuicultura en general. Sin embargo, respecto al pejerrey, nosotros tenemos mucho más reproductores que ellos. En un momento llegaron a tener más de 10 criaderos de pejerrey, pero aparentemente les dejó de rendir económicamente y actualmente queda un sólo criadero en todo Japón”, explicó Berasain.

El especialista señaló que el pejerrey es una especie “autóctona de la región pampeana” y advirtió que actualmente “ya no se puede introducir una especie exótica a otro país” por el impacto ecológico que puede generar. “En Argentina se introdujeron las carpas y las truchas, entre otras especies”, mencionó.

Respecto al trabajo durante los próximos meses, el director de la estación adelantó: “Empezaremos a trabajar en forma más intensiva con estudios en diferentes lagunas de la Provincia para ir conociendo el estado actual de las diferentes poblaciones de peces”.

 

 

Posicionamiento web by Seotronix.com.

Compartí esta Nota:

Artículos relacionados

0 Comments

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *