La bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas» que exhibieron los jugadores de la Selección tras vencer a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 surgió del ingenio, improvisación y rebeldía de un grupo de amigos que quisieron hacer llegar el mensaje a todo el mundo.
La bandera fue creada por un grupo de jóvenes argentinos del barrio porteño de Villa Luro, que permanece en Estados Unidos desde el inicio del Mundial y planea quedarse hasta la final frente a España.
«No gastamos ni 10 dólares«, contó uno de los impulsores de la iniciativa, que prefirió mantener el anonimato. El grupo compró un pincel y pintura en una ferretería, tomó una sábana del hotel donde se hospedaba, la cortó por la mitad y escribió el mensaje sobre el piso de la habitación.
«La idea surgió para llevar el mensaje que todos los argentinos sentimos, y más en este partido tan importante», explicó.
El mayor desafío llegó al ingresar al Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Como la organización había prohibido el ingreso de banderas con mensajes políticos, el joven decidió ocultarla entre su ropa para superar los controles de seguridad.
Ya dentro del estadio, el grupo esperó hasta los minutos finales del partido para acercarse detrás del arco argentino. Cuando personal de seguridad intentó retirarlos del lugar, resolvieron lanzar la bandera al campo antes de que fuera confiscada. Para que no perdiera vuelo, envolvieron una botella de plástico en su interior.
“Amigo sacrifiquémosla, vamos a tirársela a los jugadores”, contó en el audio uno de los creadores de la bandera.
La maniobra salió perfecta. La bandera cayó cerca del área y Gonzalo Montiel fue quien la tomó primero para acercársela a sus compañeros. Minutos después, Giovani Lo Celso la desplegó sobre el césped junto a Cristian Romero y Lisandro Martínez, mientras el resto del plantel celebraba la clasificación a la final.
Tras el encuentro, Montiel confirmó cómo llegó el mensaje al campo. «Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron», relató. Más tarde, Leandro Paredes reafirmó el sentido del gesto con una frase contundente: «Siempre serán argentinas».
El creador de la bandera intentó recuperarla una vez finalizado el partido, pero ya había sido retirada por un integrante del staff de la Selección. Horas más tarde recibió la confirmación de que seguía junto al plantel, cuando un colaborador publicó una fotografía con el mensaje: «Está en buenas manos».
Mientras tanto, el gesto provocó una fuerte reacción en el Reino Unido. El gobierno británico solicitó a la FIFA que investigue a la Selección argentina por la exhibición de un mensaje considerado político, ya que el reglamento del organismo prohíbe este tipo de manifestaciones durante los partidos oficiales. La FIFA analiza una posible sanción económica.
La improvisada bandera confeccionada con una sábana de hotel, pintura barata y menos de diez dólares en materiales terminó convirtiéndose en una de las postales más recordadas del Mundial 2026 y en un símbolo de la victoria argentina frente a Inglaterra.