Los médicos de cabecera de PAMI, nucleados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), iniciaron este lunes un paro nacional de 72 horas en rechazo a la Resolución 1107/2026, que modifica el esquema de pagos y reduce de manera drástica sus ingresos. La medida cuenta con el respaldo de la CGT y se enmarca en un conflicto que escala en todo el país.
“Los médicos de cabecera cobrarán exactamente la mitad”, aseguró la doctora Fernanda Scoccia, secretaria de género del gremio. Según explicaron, la resolución elimina la consulta presencial como fuente de ingreso, incorpora más prestaciones dentro de un pago fijo y suprime incentivos económicos vinculados a la formación profesional. Además, denuncian que fue implementada de forma unilateral, inconsulta y con carácter retroactivo a abril.
“Más trabajo, menos ingresos”: fuerte rechazo a la resolución de PAMI
De acuerdo con APPAMIA, el impacto económico es inmediato: los profesionales pasarían de percibir alrededor de 2.100.000 pesos mensuales a unos 1.400.000, en un esquema que consideran inviable para sostener la actividad.
“El resultado es claro: más trabajo, menos ingresos y menor reconocimiento al ejercicio médico, afectando de manera directa la sostenibilidad del consultorio y la calidad de atención».
La carga laboral, además, es elevada. “Un médico de cabecera tiene una dedicación full time: tiene que atender un paciente cada 20 minutos y validarlo en tiempo real. Como el sistema generalmente se cae, tienen que validar la consulta después de las 10 de la noche. Tiene que ser antes de las 12 de ese mismo día para que no entre fuera de rango y no se lo descuenten», detalló Scoccia.
A esto se suman múltiples tareas: recetas, derivaciones, pedidos de internación y atención domiciliaria. Sin embargo, por cada afiliado cobrarán apenas 2.100 pesos mensuales. “Con el doble, el gasto ya daba pérdida. Sin previo aviso, te lo reducen a la mitad. A los médicos les va a ser imposible afrontar los gastos fijos del consultorio con la mitad de lo que están ganando», advirtió la dirigente.
Crisis también en odontología y advertencia de profundización del conflicto
El conflicto se extiende a otras áreas. En odontología, la situación es aún más crítica: los profesionales denuncian atrasos en los pagos —con deudas desde diciembre— y honorarios extremadamente bajos. Según indicaron, perciben unos 374 pesos por paciente, cuando solo un insumo básico como un cartucho de anestesia cuesta cerca de mil pesos.
“Así es imposible sostener la atención odontológica”, señalaron. Muchos profesionales venían cubriendo los costos de su propio bolsillo, pero advierten que esa situación ya no es sostenible, por lo que iniciaron medidas de retención de tareas.
Desde APPAMIA sostienen que los valores actuales “tornan inviable el sostenimiento de la actividad en condiciones dignas” y presentaron una contrapropuesta que fija una cápita mínima de 6.500 pesos por paciente, basada en los costos reales del ejercicio profesional.
Entre los reclamos, exigen la derogación inmediata de la resolución 1107, la recomposición de los honorarios y la reincorporación de médicos cesanteados. Además, no descartan avanzar por la vía judicial al considerar que existen condiciones de “relación laboral encubierta”.
“Sin retribuciones dignas, no hay salud de calidad”, advirtieron, y anticiparon que, de no haber una respuesta urgente, las medidas de fuerza podrían profundizarse por tiempo indeterminado.