Nacional

Macri: “El poder también te toma, pasas de ser un tipo inteligente a ser un estúpido”

Published

on

El expresidente Mauricio Macri volvió a dejar fuertes definiciones sobre la situación política y económica global, el avance de los liderazgos emocionales y el escenario argentino, en una extensa reflexión donde cuestionó la fragmentación política, la intolerancia a la crítica y la falta de consensos.

Durante sus declaraciones, Macri sostuvo que el mundo atraviesa una “aceleración hacia la incertidumbre”, fenómeno que, según analizó, comenzó durante la pandemia y se profundizó con los conflictos internacionales y el regreso de liderazgos disruptivos.

“Trump está totalmente desinhibido”

Al referirse al presidente estadounidense Donald Trump, Macri consideró que atraviesa una etapa política marcada por la audacia y la falta de límites.

“Esta vez ya a este Trump no le importó más nada. Y encima convocó gente con su mismo nivel de audacia. Él está en un momento en el cual está totalmente desinhibido”, expresó.

Para el exmandatario argentino, el regreso de Trump representa parte de una tendencia global atravesada por liderazgos emocionales y por una creciente incertidumbre política y económica.

La pandemia y el cambio de época

Macri aseguró que la pandemia significó un punto de inflexión mundial.

“Cuando estuvimos todos dispuestos a perder nuestra libertad, a favorecer gobiernos que abusaban y violaban todo tipo de leyes para supuestamente cuidarnos, empezó una era de incertidumbre absoluta”, afirmó.

Además, vinculó este proceso con la invasión rusa a Ucrania y con el deterioro económico internacional.

“La única certidumbre que tenemos hoy, lamentablemente, es que el mundo entró en recesión”, advirtió.

El peso de lo emocional en la política

Uno de los ejes centrales de su análisis estuvo vinculado al predominio de la comunicación y las emociones sobre la gestión.

“En la política me di cuenta de que resisten más tiempo los grandes comunicadores y malos administradores que los buenos administradores y malos comunicadores”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que el liderazgo del presidente Javier Milei es “obviamente un liderazgo emocional”, aunque reconoció detrás de ello “un profundo estudio de las ideas”.

Macri remarcó que los liderazgos actuales enfrentan un escenario atravesado por redes sociales, polarización y una fuerte intolerancia a la crítica.

Críticas al kirchnerismo y advertencia sobre Kicillof

El exmandatario también apuntó contra el kirchnerismo y cuestionó la figura del gobernador bonaerense Axel Kicillof como eventual conductor del peronismo.

“Espero que estemos al borde de que el kirchnerismo se transforme en una minoría”, señaló.

Y agregó: “Si la solución es Kicillof, si pierden, pierden; y si ganan, pierden de vuelta. Porque sería otro fracaso y la destrucción final del peronismo”.

“No hay caudillos que salven países”

Macri insistió en la necesidad de construir consensos básicos y dejar atrás los personalismos en la política argentina.

“No vamos a salir adelante si no construimos algunos puntos de acuerdo”, sostuvo.

Además, cuestionó la lógica de los liderazgos salvadores: “No hay caudillos que salven países. Lo que salva a un país es un conjunto de gente inteligente, con buenas intenciones, trabajando para los demás”.

Finalmente, advirtió sobre el deterioro del diálogo político y la creciente intolerancia social.

“El que tiene que dar el ejemplo es el que está en el poder”, concluyó el ex presidente de la nación.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil