El gobernador bonaerense Axel Kicillof participó en Barcelona de la Movilización Global Progresista, donde compartió paneles con líderes internacionales y mantuvo reuniones bilaterales con referentes políticos de distintos países, entre ellos el presidente de Brasil, Lula da Silva, en una agenda enfocada en fortalecer la cooperación y debatir el escenario global.
Críticas al rumbo económico nacional
Durante su exposición en el panel “Respuesta progresista local: la primera línea de la democracia”, Kicillof fue muy crítico con el gobierno nacional: “Desde que uno de los líderes más extremos de la ultraderecha, como Javier Milei, gobierna la Argentina, se intentó instalar que sus políticas han generado estabilidad económica, inversiones e inserción internacional, pero la realidad demuestra todo lo contrario”.
Y agregó: “Las políticas de Milei no están funcionando: son un fracaso y están destruyendo nuestro aparato productivo, los salarios, la educación y la salud”.
El mandatario también planteó la necesidad de un rol activo del Estado: “Quienes tenemos responsabilidades a nivel local no podemos escaparnos ni hacernos los distraídos: debemos darle respuesta a nuestra gente con inversión pública y políticas que traigan bienestar”.
Encuentros con líderes internacionales
En el marco de la cumbre, Kicillof mantuvo una intensa agenda de reuniones. Se destacó el encuentro con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con quien analizó la situación regional y la importancia de fortalecer vínculos entre países latinoamericanos.
Además, se reunió con el presidente de Colombia, Gustavo Petro; la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Katarina Barley; y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, entre otros dirigentes.
También compartió actividades con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y participó de encuentros con referentes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con quienes buscó coordinar acciones políticas a nivel global.
Un posicionamiento global
Kicillof enmarcó su participación en la necesidad de construir una respuesta internacional frente al avance de sectores de ultraderecha: “La respuesta a los problemas de nuestro pueblo no es solo local: es esencial que le expliquemos a todo el planeta que no es por el camino que está tomando la ultraderecha internacional como se van a alcanzar soluciones reales”.
“Ante esta ideología, la respuesta tiene que ser también internacional y aquí la estamos construyendo”, concluyó.
La Movilización Global Progresista reunió a dirigentes de distintos países con el objetivo de debatir alternativas frente a los desafíos actuales y promover políticas basadas en la democracia, la igualdad y la justicia social.