El debate sobre el cierre dominical de supermercados sumó un nuevo capítulo en la provincia de Buenos Aires tras la decisión tomada en Pehuajó, donde el Concejo Deliberante aprobó la Ordenanza Nº 67/26 que prohíbe la apertura de estos comercios los días domingo en todo el distrito.
La medida, impulsada por el Sindicato de Empleados de Comercio, fue acompañada por el oficialismo del intendente Pablo Zurro y apunta a garantizar el descanso dominical de los trabajadores, un reclamo histórico del sector mercantil que vuelve a cobrar centralidad en medio del actual contexto laboral.
El proyecto fue promovido en el ámbito legislativo por Mateo Rossi, actual Coordinador Regional del Ministerio de Trabajo en la Zona IV, quien remarcó el sentido de la iniciativa: “La defensa del descanso dominical no es solo una regulación del comercio, es una medida de justicia social que protege la dignidad del trabajador y fortalece su vida familiar”.
En esa línea, desde el sindicalismo destacan que la ordenanza no solo reconoce un derecho básico como el tiempo de descanso, sino que también contribuye a equilibrar las condiciones laborales frente a esquemas de trabajo cada vez más extendidos, donde la disponibilidad permanente suele imponerse por sobre la vida personal.
Si bien los bloques opositores votaron en contra y advirtieron sobre un posible impacto en la actividad comercial, desde los sectores que respaldaron la medida sostienen que existen múltiples experiencias que demuestran que el consumo puede reorganizarse sin afectar significativamente las ventas, al tiempo que se mejora la calidad de vida de los trabajadores.
La aprobación en Pehuajó vuelve a poner en agenda una discusión de fondo: el rol del Estado en la regulación del trabajo y la necesidad de compatibilizar la actividad económica con derechos laborales básicos. En ese marco, no se descarta que otros municipios comiencen a analizar iniciativas similares en las próximas semanas.