El intendente de La Plata, Julio Alak, volvió a enviar una señal política con impacto más allá de la capital bonaerense. El histórico dirigente peronista incorporó a su gabinete al exdiputado del PRO Daniel Lipovetzky y a Marcos Urtubey, hijo del exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey y exfuncionario de la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.
La jugada no pasó desapercibida en la política bonaerense. Mientras el oficialismo provincial atraviesa debates sobre el armado electoral y proyección hacia 2027, Alak decidió avanzar con una estrategia de apertura que incluye figuras provenientes de sectores opositores o alejados del kirchnerismo duro.
Lipovetzky asumió como secretario de Relaciones Internacionales del municipio platense, mientras que Marcos Urtubey fue designado subsecretario de Cooperación Internacional e Inversiones. También se sumó Francisco García Montes como subsecretario de Relaciones Internacionales.
Desde la Capital bonaerense impulsamos una agenda internacional que conecte a La Plata con el mundo
La creación de la Secretaría de Relaciones Internacionales, que conducirá Daniel Lipovetzky, y la Subsecretaría de Cooperación Internacional e Inversiones, a cargo de Marcos… pic.twitter.com/PHDSdLbJHb
Durante el acto realizado en el Salón Dorado del Palacio Municipal, Alak destacó la importancia institucional de la capital bonaerense y remarcó la necesidad de fortalecer vínculos internacionales. “Esta ciudad tiene más de 800 mil habitantes y es la segunda en población de la Provincia”, sostuvo el intendente.
Apertura política y señales hacia el centro
La incorporación de Lipovetzky tiene una carga simbólica importante. El exlegislador fue una de las figuras del PRO más distanciadas del macrismo duro y en los últimos años se mostró cercano a posiciones moderadas y dialoguistas.
En paralelo, la llegada de Marcos Urtubey también tiene lectura política propia. El hijo del exgobernador salteño viene de desempeñarse en áreas vinculadas al desarrollo internacional durante la gestión porteña de Horacio Rodríguez Larreta y había comenzado a tender puentes con distintos espacios políticos tras la crisis de Juntos por el Cambio.
La presencia en el acto de Juan Manuel Urtubey y del exsenador nacional Rodolfo Urtubey, ambos distinguidos como Huéspedes de Honor, terminó de reforzar el mensaje de amplitud política que buscó transmitir el intendente platense.
En los últimos meses, Alak ya había mostrado movimientos similares con reuniones junto a dirigentes como Fernando Gray, Miguel Ángel Pichetto, Emilio Monzó y Guillermo Britos, entre otros referentes alejados del kirchnerismo tradicional.
Un armado con proyección provincial
Dentro del peronismo bonaerense, muchos interpretan que Alak empezó a construir un perfil con volumen propio pensando en la etapa que se abrirá después de Axel Kicillof.
El intendente platense aparece mencionado dentro del esquema del kicillofismo como uno de los dirigentes con experiencia de gestión y capacidad de articulación política para disputar espacios de poder en el futuro.
En ese marco, la decisión de sumar dirigentes provenientes del PRO y del larretismo también funciona como una señal hacia sectores moderados de la política y del empresariado bonaerense.
Por su parte, Lipovetzky sostuvo que “la agenda internacional ha dejado de ser un tema exclusivo de los estados nacionales” y planteó que las ciudades deben “aprovechar las oportunidades que da el mundo sin hacer seguidismo hacia un país determinado”.
La nueva estrategia internacional de La Plata incluye el regreso a la Red Mercociudades, acuerdos con embajadas y organismos internacionales y la participación en programas de financiamiento de la Unión Europea.