El Dr. Andrés Alza, especialista en cirugía del segmento anterior, reconstrucción pupilar, glaucoma y presbicia, destacó en #TodoprovincialStream con Mariano Gandini, los avances en técnicas quirúrgicas oftalmológicas destinadas a reconstruir el iris y recuperar funciones visuales en pacientes con problemas congénitos o traumáticos.
Graduado en la Universidad Nacional de La Plata, Alza explicó que uno de los tratamientos más complejos está relacionado con la neoformación del iris y la recuperación de la pupila cuando ese espacio anatómico se encuentra ausente.
«La pupila es el diafragma del ojo, es por donde entra la luz y se forma la imagen en la retina. Hay pacientes que no la tienen, ya sea por un traumatismo o por una causa congénita, y esta técnica permite volver a hacerla», explicó el experto.
“Tratamiento del iris para neoformar o para generar nuevamente un espacio anatómico que estaba ausente. La pupila es un espacio anatómico, y ese espacio anatómico, si está ausente, hace que el paciente no vea”, señaló el especialista.
Según detalló, la ausencia de la pupila puede producirse por causas congénitas o a raíz de traumatismos, y el abordaje médico cambia de acuerdo al origen del problema y la edad del paciente.
“El paciente puede tener una ausencia traumática o congénita, y de acuerdo a si es traumático o congénito va a depender el pronóstico visual y la urgencia. Porque si es pediátrico, es urgente”, explicó.
50 AÑOS SIN PODER VER
El Dr. Alza relató el caso de un paciente que perdió la visión por un traumatismo entre los 4 y 5 años de edad, y ahora, cerca de los 60 años pudo recuperar la visión producto de esta cirugía.
El paciente además logró sacar su licencia de conducir y ahora también está habilitado a manejar.
LA IMPORTANCIA DEL CONTROL EN LOS NIÑOS Y NIÑAS
En ese sentido, remarcó que el desarrollo visual infantil ocurre principalmente durante los primeros años de vida y que una intervención temprana puede ser determinante para evitar secuelas permanentes.
“La vista se desarrolla dentro de los 12 primeros años. Esto no es rígido en la ciencia, nada es rígido, pero alrededor de los 12 años la vista se desarrolla”, sostuvo.
El oftalmólogo también subrayó la importancia de realizar controles visuales desde edades tempranas para detectar patologías o dificultades que puedan afectar el correcto desarrollo de la visión.
“Es muy importante tener un buen estímulo visual, y por eso es muy importante la evaluación oftalmológica en los chicos”, afirmó, al mencionar patologías frecuentes como la retinopatía del prematuro, la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.
Además, advirtió que cuando la visión no logra desarrollarse adecuadamente durante la infancia puede aparecer la ambliopía, conocida popularmente como “ojo perezoso”.
“Si la vista no se desarrolla, se llama ambliopía u ojo perezoso, y después se puede acompañar de estrabismo”, indicó.
Durante la charla, Alza también se refirió al trabajo quirúrgico que permite reconstruir estructuras dañadas del ojo para devolver funcionalidad visual a pacientes que sufrieron accidentes o nacieron con alteraciones anatómicas.