Un intendente del interior sostiene con fondos municipales las bibliotecas populares por “desamparo” provincial

Las bibliotecas populares, bastiones culturales y educativos de la comunidad, se sostienen con aportes de sus cuotas sociales, que en la mayoría de los casos tienen un valor casi simbólico y promocional de su importante rol, y la recaudación de sus respectivas cooperadoras a través de la organización de distintas actividades ligadas a su quehacer específico. Esto sucede en la localidad de General Pinto, al noroeste de la provincia de Buenos Aires. Desde el municipio afirman que la situación es cada vez más compleja para estas instituciones. 

Pero les son indispensables para su funcionamiento los recursos que mensualmente venían recibiendo de la Dirección de Promoción Literaria del Ministerio de Gestión Cultural de la Provincia de Buenos Aires y la ayuda financiera de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Desde hace meses a esta parte, estas instituciones soportan arbitrarias decisiones que las excluyen definitivamente sin previo juicio de mérito de ese sostén, o trabas burocráticas que frenan los desembolsos con excusa en demoras normales de la administración estatal de trámites administrativos periódicos de engorroso itinerario. Esta situación afecta, según propia evaluación de la cartera en cuestión, a 83 bibliotecas en la provincia de Buenos Aires.

Los aportes de las cuotas sociales, que ya describimos de mínima injerencia, apenas alcanzan para sostener gastos operativos menores y la adquisición de algún material bibliográfico solicitado por los usuarios. Sus mayores erogaciones, como salarios de bibliotecarios y personal auxiliar, servicios, etc., dependen del soporte financiero provincial y nacional, retaceado desde hace meses con los pretextos esgrimidos de anterior mención.

Es conocido el empeño puesto por la actual gestión de gobierno comunal en resguardar el patrimonio cultural y educativo de la comunidad, por lo que no resulta extraña su decisión de acudir en auxilio de estas instituciones. Esta administración municipal construyó y construye nuevas sedes para bibliotecas populares, museos y Centros Culturales en distintas localidades del Partido.

Ante el ahogo financiero de distintas instituciones, por la imposibilidad de afrontar una actualidad de desamparo provincial y nacional que, en algunos casos, provocó la no percepción de los haberes mensuales del personal a cargo, la gestión de gobierno municipal, coherente con sus políticas al respecto, debió salir al rescate mediante la asignación de subsidios con recursos propios, supliendo una carencia de la que no es responsable, para dar respuesta a una necesidad social que tampoco le es ajena.

Ante el riesgo cierto de desaparición de algunas de estas instituciones, la actual situación le representó al Municipio destinar $ 179.600.- durante el último año, en salvaguarda de su inestimable aporte cultural y educativo.

Una situación que debe ser subsanada por el deber ineludible de los organismos del Estado provincial y nacional cuya función obligada es sostener y preservar el acervo cultural a través del financiamiento del importantísimo rol social que desempeñan las bibliotecas populares y escolares, compromiso que no emana de una mayor o menor sensibilidad de los funcionarios, sino de la responsabilidad institucional que les compete.

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