Wednesday, 29 July 2015 13:39

Matías Kraber: “Somos pilotos individuales de un paracaídas que es la vida misma”

Matías Kraber ultimando detalles de Paracaidistas de Domingo Matías Kraber ultimando detalles de Paracaidistas de Domingo Foto: Todoprovincial

Por: @marianogandini

TODOPROVINCIAL dialogó en exclusivo con Matías Kraber autor del libro “Paracaidistas de Domingo” que se estará presentando el próximo viernes 31 de julio en el Centro Cultural Islas Malvinas de la ciudad de La Plata.

Marías Kraber es un periodista-escritor-cantautor, tiene 30 años y es oriundo de la ciudad de General Alvear, ciudad que se encuentra a poco más de 250 kilómetros de la capital provincia. Es amante de la literatura de Eduardo Galeano; escribe y canta para las entrañas más íntimas de los pueblos.

Matías “El macho” como le dicen sus amigos, nació un 18 de abril de 1985. Sueña con una Latinoamérica unida y sin distinción de raza, color y credos.

TODOPROVINCIAL te invita a conocer a este joven escritor que desde los 12 años comenzó por el camino de la escritura y hoy la traduce en su primer libro “Paracaidistas de Domingos”.


¿Como surge la idea de hacer un libro que cuente las historias relacionadas con el día domingo?

- Surge porque siempre reparé en el existencialismo del domingo en nuestra idiosincrasia argenta. Lo palpé en el pueblo -General Alvear- en primera instancia, después al mudarme a La Plata también lo seguí notando. Asimismo cuando estuve por Colombia entendí que el domingo allá tenía otra sensación. Que la gente se lo tomaba de otra manera. y fui abriéndome paso para darle ese concepto que finalmente es el título: "paracaidistas de domingo" porque somos un poco eso: pilotos individuales de un paracaídas que es la vida misma en el día que más filósofos, melancólicos o retrospectivos nos ponemos.

¿Paracaidistas de Domingo dentro de que género literario lo encuadrarías?

-Es realismo mágico. Entraría en este género que fundó, al menos en nuestro Siglo XX latinoamericano, Gabo -Gabriel García Márquez- que también en Argentina tiene un exponente como Tomás Eloy Martínez. Lo cotidiano que se vuelve mágico según la poesía certera de Peteco Carabajal. No hay que ir muy lejos, apartarse demasiado del propio camino de uno para encontrar personajes, criaturas e historias con poder literario. Están ahí, esperan: en el árbol de siempre, en un tren, un potrero, la casa del vecino, la cuadra y sus movimientos.
Realismo porque son materias primas de la realidad, después el cedazo literario para aportarle el sesgo mágico e inmortalizarlos de otra manera. En una mixtura que sea verosímil.


¿Como fue el proceso y el desarrollo de esta primera publicación?

-Escribí desde chico, desde los 12, siempre historias y siempre divagué con mi libro literario. No obstante entró a ser concreto desde mi último viaje por tierra a Colombia en 2014 cuando dije " ya tengo la cantidad de historias necesarias para cerrar el concepto del libro". Creo que Colombia fue como el lunes, el trance que le faltaba al domingo para terminar de sintetizar en libro. Al finalizar el viaje, de vuelta por La Plata, acomodé los textos en un manuscrito en PDF y empecé a buscar editoriales independientes. En eso me topé con Facundo Stazi de Ediciones Másmedula y fue como encontrar un cactus en el medio del desierto. El puente fue instantáneo, se lo mandé, le gustó y me citó en su casa para conocernos. Me comentó su forma de laburo con la editorial y con los autores independientes, me mostró publicaciones; me copó y fuimos para adelante. Esto pasó en febrero de éste año. Fíjate el curso que tomaron las cosas.

¿Este es tu primer libro, porque elegiste este tipo de historias? ¿cuál es tu identificación?

-Es mi primer libro solo. El anterior fue la tesis de grado grupal que fue convertido en libro por la Editorial Académica Española (el Pueblo será de nadies, análisis discursivo-sociológico del cine de Solanas en tiempos de 2001).
Elegí este tipo de historias porque me identifico con el hombre común. Con las personas anónimas pero que aportan muchísima identidad al pueblo, anónimos perfectos les diría yo. Vidas que están signadas por decisiones importantísimas que también dejan huellas en un inconsciente colectivo. Yo creo que es poner un espejo, los relatos son esos pedazos de espejos partidos dónde el lector, como uno mismo, va en busca de su reflejo porque muchos de ellos también están en nuestro ADN.

¿Que encontrará el lector a la hora de leer Paracaidistas de domingo?

-Encontrará fútbol, o un código barrial y con barro, Historia. Encontrará algo de aguafuerte de Roberto Arlt (al menos ese tono), encontrará viajes, pasajes mágicos, la muerte y sus revanchas, encontrará el deseo, el sexo, el morbo, presiones domésticas, los encuentras casuales que no son para nada casuales. Novias y amores efímeros. Encontrará un camino de búsqueda que va desde lo más pesado a lo más liviano.

¿Consideras que es un libro donde la gente se va a sentir identificada?

-Yo creo que sí. No es un libro de erudición, sino un libro que abre la cancha hacia un campo popular.

¿La idea es presentarlo en diferentes distritos del interior de la provincia?

-Seguro en General Alvear porque ya hay una invitación formal del municipio; espero que en algún otro distrito como Saladillo, Tapalqué y Azul el libro también pueda ser presentado. De todos modos, creo que el interior es un lugar de llegada segura por los amigos que tengo en varios puntos de la provincia que se encargarán de hacerlos llegar.

¿Estás trabajando en otro proyecto de libro?

-Aún no lo empecé, pero sí está la idea de armar un libro de crónicas viajeras con un sesgo más periodístico narrativo que sea un viaje al norte por América Latina. Tal vez en dos tramos: sudamerica hasta Colombia. Centroamérica hasta México.

¿Qué le decís a quienes quieran ir a la presentación?
-Que están todos invitados, que los espero a todos, que agradezco la difusión, el espacio y el apoyo de amigos y colegas de éste lindo oficio. Será un momento muy emotivo y habrá muchas sorpresas. Será en el Centro Cultural Islas Malvinas el próximo viernes 31 de Julio a las 20 horas.

 

 

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