Platenses diseñaron un filtro solar que podría quitar el arsénico del agua de pozo

Investigadores del CINDECA  de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y de la Universidad del Valle en Colombia, diseñaron y evaluaron el primer prototipo acoplado Luz-solar/H2O2/filtración por arena rápida y cloración para la eliminación simultánea de contaminantes orgánicos y microbiológicos en aguas subterráneas.

Julián Rengifo Herrera explicó que el propósito de este prototipo desarrollado colaborativamente entre la Facultad platense y la Universidad del Valle se da en el marco de dos problemáticas que afectan zonas rurales en Colombia; por un lado el acceso a agua potable mediante pozos y el uso de letrinas que pueden contaminar esas fuentes de agua y la posibilidad de que existan filtraciones de pesticidas utilizados en el cultivo de la caña de azúcar

En ese contexto  se viene trabajando desde hace 18 años en el desarrollo de este prototipo realizando experimentos a nivel de laboratorio, controlando condiciones, etc. para ponerlo a punto y al servicio de la comunidad.

Lo destacable es que una de las características que posee este desarrollo es que al ser modular se puede adaptar a diferentes necesidades de mejoramiento del agua.

“Por ejemplo en nuestro país una de las problemáticas es la contaminación de napas por arsénico y en ese sentido los filtros se  pueden cambiar o agregar distintas capas, para eliminar nitritos por ejemplo”, explicó Herrera que señaló que se abre otras posibilidades de seguir investigando para adaptar este dispositivo a nuevas características y necesidades.

Este prototipo acoplado consta de tres tipos de tecnologías diferentes: dos convencionales ampliamente conocidas como la filtración por arena rápida, el agua pasa a presión por distintos tamices, y a esto se  acopla a un sistema solar desarrollado por investigadores de la Universidad del Valle en Colombia y del CINDECA que promueve reacciones que ocurran foto químicamente de manera natural en el agua al irradiar la misma con luz solar. La tercera parte que completa el circuito es un sistema de cloración para mantener el sistema residual del agua.

“Todo este sistema acoplado redujo drásticamente contaminación química, microbiológica y evitó la generación de  subproductores de desinfección  que pueden ocurrir durante la etapa de cloración. Es decir se logra un agua de muy buena calidad química y microbiológica”, destacó el científico.

El sistema, en esta fase experimental, está diseñado para tratar  30 litros de agua, pero el objetivo es escalarlo  a 150 litros, que es el consumo diario de una familia tipo en comunidades alejadas, aisladas que no posean energía eléctrica ya que que el prototipo trabaja con una celda fotovoltaica.

Más del 70% del territorio bonaerense tiene problemas por arsénico en el agua y los mayores conflictos se dan en las localidades linderas al corredor de la Ruta Nacional 5, afectando mayormente al centro, norte y Conurbano bonaerense; aunque tampoco es ajeno al sur y a localidades costeras.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la presencia de arsénico en el agua sea igual o inferior 0,01 miligramos por litro (mg/l), parámetro que tomó el Código Alimentario Argentino (CAA) en 2007, pero que tras una serie de prórrogas pedidas se sigue sin cumplir en los hechos. El límite anterior en el país era del 0,05 mg/l, nivel que también superan muchas localidades de la provincia.

“Esta cooperación entre países hermanos y en vías de desarrollo como Colombia y Argentina, que buscan principalmente la solución de problemas sinérgicos, hace que se ataquen problemas comunes a favor de mejorar la calidad de vida de sus poblaciones”, destacó Herrera.

 

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