Más de 500 especialistas en nutrición infantil destacaron la importancia de que los niños coman carne

En pleno auge de la formas de alimentación sin carnes, expertos internacionales en nutrición infantil coincidieron en la necesidad de asegurar una ingesta variada de alimentos en la primera infancia, que proporcione la cantidad de hierro necesario para prevenir la anemia. Destacaron que este nutriente está presente, sobre todo, en las carnes rojas y destacaron su importancia para el neurodesarrollo y el aprendizaje de los niños y niñas.

Este fue uno de los temas abordados en el Primer Simposio Internacional de Nutrición y Crecimiento, organizado por la Fundación Ludovica, el Servicio de Nutrición y Dietoterapia del hospital de Niños de La Plata y su Instituto de Desarrollo e Investigaciones Pediátricas (IDIP). El encuentro, que se realizó entre el jueves 4 y el sábado 6 de abril, reunió a más de 500 profesionales de varios países en la capital provincial.

La lactancia materna, la obesidad infantil, la anemia nutricional y la alimentación complementaria fueron algunos de los temas de este simposio coordinado por la jefa del servicio de Nutrición del hospital,  Adriana Fernández y su colega Horacio González.

Para lograr un neurodesarrollo pleno, explicó Fernández, resulta “fundamental la ingesta de alimentos que aseguren ácidos grasos, presentes en la leche materna y en el pescado”. A su vez, es importante prevenir la anemia que provoca la falta de hierro, a fin de que no surjan problemas en el aprendizaje infantil.  Y aclaró que “si bien todas las carnes tienen hierro y también hay en legumbres, frutos y vegetales, es la carne vacuna la que ofrece mayor biodisponibilidad”, es decir, que proporciona el hierro de tal modo que puede ser mejor absorbido y aprovechado por el organismo.

Alimentación complementaria

Durante el encuentro, también hubo novedades en relación a los alimentos que deben complementar la lactancia materna. Como se sabe, la OMS recomienda que todos los bebés sean amamantados hasta los seis meses en forma exclusiva. Recién a partir de esa edad se deben comenzar a incorporar nuevos nutrientes.

“Hasta no hace mucho se decía que los alimentos sospechosos de provocar alergias alimentarias como el huevo, el pescado o la leche de vaca, debían evitarse en bebés menores de un año”, explicó Fernández. Pero durante el Simposio quedó claro que esto no es necesario y que, incluso, es conveniente que entre los 6 y los 8 meses de vida prueben esos alimentos y gran variedad de nutrientes, en especial vegetales y frutas, fundamentales para generar conductas alimentarias saludables.

El Simposio de Nutrición fue presidido por Virginia Stallings, del Philadelphia Children´s Hospital de Estados Unidos, y contó entre sus invitados con referentes de varios países como Magnus Domellof, de Suecia; Gilda Stanco de México; Sophie Nicklau de Francia; Ramón Deulofeu y Victoria Arija Val de España y expertos argentinos como Miguel Larguía; Elvira Calvo y María del Carmen Toca, entre otros.

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