Los atractivos de viajar al sur de Italia: Nápoles, Pompeya y el Vesubio

Nápoles es una de las ciudades en Europa que más turismo atrae cada año, por el interés que despierta en las personas Pompeya y el Vesubio, además de su famosa gastronomía, patrimonio y cultura.  

Italia es uno de los países más visitados por los grandes atractivos que tiene. En la región sur, Nápoles con sus callejuelas las vistas al volcan Vesubio y un gran movimiento de personas es una de las ciudades que enamoran a los turistas de todo el mundo. La ciudad es una de las más fascinantes de Europa con excelente gastronomía, tradiciones, historia y patrimonio.

Nápoles es la tercera localidad más grande del país mediterráneo, después de Roma y Milán. Su caos, hermosos paisajes, aire artístico y un casco histórico de 2 mil 500 años le otorgan una apariencia peculiar. El turismo se incrementa también por la cercanía del Monte Vesubio y las ruinas de Pompeya descubiertas en el siglo XIX.

La historia del lugar es impactante y ese dramático pasado le conceden un aura de seducción para los turistas. Nápoles está a 28 kilómetros de las ruinas de Pompeya. La destrucción se produjo en el año 79 d.C., cuando la erupción del Vesubio la haría yacer bajo la lava y cenizas. Este volcán ha sido uno de los más mortíferos de la historia al ocultar en su totalidad la gran ciudad de unos 15 mil habitantes.

¿Cómo llegar a Pompeya?

El museo al aire libre es una visita obligatoria cuando se va a Nápoles. Pese a haber sido atacado en el siglo I por el volcán Vesubio se conserva en muy buen estado.

En él se pueden contemplar edificios, casas, calles y hasta detalles de mosaicos. La riqueza histórica del lugar no solo atrae a los turistas, sino que proporciona muchos datos a los arqueólogos e historiadores.

Los visitantes pueden llegar de forma independiente a Pompeya, pero la mejor opción es a través de una excursión.

La visita guiada a la zona es una forma cómoda y sencilla de conocer el lugar y su historia, sin tener que planificar los itinerarios.

Los turistas son recogidos en la puerta de su hotel o en el puerto, para trasladarse en autobús privado, lo que facilita mucho la travesía.

La joya cultural de Italia se mantiene en un excelente estado de conservación, de esta manera, la ciudad ha llegado a convertirse en una pieza invaluable y documento histórico.

Para ingresar al recinto arqueológico existen tres entradas: Porta Marina, Porta Anfiteatro y Porta Marina Inferiore.

Pompeya cuenta con 66 hectáreas y los visitantes pueden acceder a unas 12 hectáreas. Por todos los sitios a observar y la extensión, se recomienda dedicar algunas horas al recorrido para poder abarcar con calma lo máximo posible.

Entre los puntos destacados del sitio que no se pueden dejar de ver, están el Teatro Grande donde se puede evocar las actividades artísticas de la época; el Foro donde tenía vida la política, religión y economía del lugar; la Casa del Fauno que es una residencia en una muy buena conservación; el Templo de Apolo con un reloj solar sobre una columna jónica; y el Lupanar el lugar donde se llevaba a cabo la profesión más antigua del mundo.

También se puede observar la Palestra Grande, el Anfiteatro, el Templo de Júpiter, la Basílica, la Casa del Poeta Trágico y el Orto dei Fuggiaschi, en este último 13 personas intentaron ocultarse y fueron sorprendidas por el volcán, muriendo asfixiados.

Excursión para subir al Vesubio

Hace 2 mil años el Vesubio contaba con una gran vegetación y arroyos que sustentaban las faldas de la montaña. La erupción del volcán no sólo devastó Pompeya, también destruyó el área natural. Hoy en día, el Vesubio es una Reserva de la Biosfera de la Unesco y un Parque Nacional.

Las visitas se hacen por senderos seguros y señalizados, también se puede acceder al observatorio que tiene una gran muestra de la geología e historia de la zona, además de realizar estudios a futuro.

Este volcán cuenta con unas 400 mil visitas y está abierto al público entre las 9 de la mañana hasta poco antes de la puesta del sol.

Desde la cumbre del gigante dormido, al sur de Italia, se puede observar el cráter de unos 200 metros de profundidad y disfrutar de las vistas de toda la bahía.

La subida es bastante factible para la mayoría de los turistas, el área cuenta con zonas de descanso y en solo media hora se llega a la cima.

El Monte Vesubio se puede recorrer durante todo el año. En invierno puede ocultarse por momentos en las nubes, así que los turistas deben estar preparados para esperar en la cima por una mejor visibilidad.

Aunque se puede acceder de forma particular, lo recomendable es contar con un servicio de excursiones, que garantizan a los turistas el transporte para llegar y salir del lugar.

¿Qué hacer en Nápoles?

La mayoría de los turistas que deciden visitar Pompeya y el Vesubio optan por alojarse en Nápoles, por ser una opción más cómoda, además de ser una ciudad con sus propios encantos que se debe recorrer con tiempo.

En Nápoles es obligatorio comer pizza. La ciudad es mundialmente famosa, particularmente, por la pizza napolitana. Algunos de los locales más reconocidos son L’Antica Pizzeria da Michele, Gino Sorbillo, La Notizia, Trianon, Napoli in Bocca, Di Matteo, entre otras.

Nápoles también se disfruta de forma subterránea. En sus galerías y túneles se conforma un laberinto desde donde se viaja más de 2 mil años en la historia. En el lugar se pueden observar refugios de Segunda Guerra Mundial o restos arqueológicos griegos.

En las calles de Nápoles se puede encontrar la Basílica y el Convento de Santa Clara con un estilo gótico, la Catedral de Nápoles como el templo religioso más importante de la zona, la ciudadela fortificada Castel dell’Ovo con vistas a la bahía y a Nápoles, y la Galleria Umberto I siendo un sitio comercial de tiendas y restaurantes con techos de cristal y acero.

Además, se debe recorrer Spaccanapoli, una de las calles principales del antiguo casco histórico que tiene una antigüedad de 3 mil años, y la Plaza del Plebiscito que es el eje comercial de la ciudad, y cuentan con edificios reconocidos como el Palacio Real de Nápoles y la Basílica de San Francisco de Paula.

Escribir un comentario

Ver todos los comentarios