La producción vitivinícola cobra impulso en territorio bonaerense

En todo el país se multiplican las regiones vitivinícolas, más allá de las más tradicionales de Cuyo, Salta y la Patagonia. Este fenómeno también se produce en la Provincia de Buenos Aires que está empezando a trazar su propia “Ruta del Vino” con bodegas distribuidas en 9 municipios distintos.

El área pionera en la producción de vino en territorio bonaerense es Sierra de la Ventana que ofrece microclima con gran amplitud térmica y la confluencia de vientos oceánicos y continentales, propicio para el desarrollo de la actividad y tener excelentes resultados al momento de podar parra de vid.

El primer emprendimiento llegó de la mano de la “bodega Saldungaray”, una empresa familiar que además de sus vinos despliega el enoturismo con visitas guiadas a su joven viñedo y su bodega boutique.

También en Medanos, una localidad ubicada en el extremo sudoeste bonaerense, cerca de Bahía Blanca, se encuentra “AlEste Bodegas y Viñedos”. Esta fue la primera bodega de la Provincia, fundada en el año 2000, que devolvió a esta zona una incipiente producción de vinos que se había comenzado a desarrollar con la llegada de inmigrantes europeos a comienzos del siglo XX.

Pigüe, Saavedra, es otra localidad de Buenos Aires donde crece la producción vitivinícola, con la bodega “Ita-Malal” ubicada en las Sierras de Cura Malal, que cuenta con 16 hectáreas plantadas con cepas llegadas desde Mendoza  y produce vinos tintos y blancos, entre chardonnay y sauvignon blanc; y merlot y cabernet sauvignon.

En Coronel Pringles, localidad ubicada también en el sudoeste bonaerense, nació pequeño emprendimiento a cargo de la bodega “La Catalina” especializado en la producción de espumante, bajo la marca “Myl colores”. Por estar emplazada en una zona fría, la familia Bertola apostó al vino blanco y se especializó en la producción de un espumante rosado.

Hacia el centro de la Provincia también se producen vinos. En Tandil, la bodega familiar “Cordón Blanco” comenzó en 2008, teniendo como aval sólo el análisis realizado del suelo y del clima para determinar la factibilidad del desarrollo vitivinícola en la zona. Actualmente produce las variedades Cabernet Franc, Syrah, Sauvignon Blanc y Merlot.

A pocos kilómetros, en Balcarce, crece la bodega “Puerta del Abra”, propiedad del magnate Jorge Pérez Companc que apostó a desarrollar vinos en una zona totalmente nueva con viñedos plantados a 600 metros del pie de la sierra.

Lejos de las sierras, en Junín, una región bonaerense completamente virgen para la producción vitivinícola, se desarrolla la bodega “Finca Las Antípodas” que decidió apostar a una zona que, a priori, no cuenta con las condiciones naturales indicadas para la actividad pero sin embargo logra mantenerse en pie.

En Chapadmalal, en el cordón serrano cercano a Mar del Plata, se instaló la “Trapiche” con la bodega “Costa y Pampa”, una de las más importantes del país, con el objetivo de producir vinos con influencia marítima.

En la misma región, en un campo ubicado, sobre Autovía 2, camino a Mar del Plata, la municipalidad de Dolores está impulsando una experiencia piloto para plantar viñedos, con el asesoramiento de técnicos alemanes.

Por último, en Uribelarrea, localidad rural de Cañuelas a poco más de 50 kilómetros de Capital Federal, se desarrolla la bodega  “Finca Don Atilio” que apuesta mucho al enoturismo con excursiones y degustaciones especiales para visitantes.

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