El Tangazo del Fin de Semana: Nace en Lanús “Catunga” Contursi, “Gricel” y el desierto del amor

octubre 31, 2020 | Turismo y Cultura

 

Por: Pedro Colombo (Escritor y Periodista)

 

Si el tango cantado nació en 1915 con la letra de “MI NOCHE TRISTE”, de Pascual Contursi (“percanta que me amuraste / en lo mejor de mi vida /dejándome el alma herida/ y espina en el corazón”), muchos afirman qué  -en 1940- se renovó,  en “COMO DOS EXTRAÑOS”, de José María Contursi, hijo de Pascual (“…y el corazón me suplicó / que te buscara y que le diera tu querer / Me lo pedía el corazón / y entonces te busqué / creyéndote mi salvación”).  

Aunque advertiremos que en las letras de padre e hijo lo único semejante es el uso del tema amoroso, en diferentes grados de calidad literaria. En tanto el arrabalero creador de “Mi noche triste” verseaba mientras iba “De vuelta al bulin” o dibujaba  a “La pobre paica”, ya para los cuarenta el uso del lunfardo, siempre medido, se había limitado totalmente en la letrística. Y también en ella, José Maria Contursi  profundizaba en una y cien muestras que el amor moría en el llanto y el melodrama. Si en algo fue obstinada la búsqueda de “Catunga”, como lo apodaban, fue en escribir sobre amores, para encontrar desencanto, angustia, dolor, inaccesibilidad, desierto.  

Van surgiendo en este poeta nacido en Lanús, el 31 de octubre de 1911, tangos de un neo-romanticismo que no es nostalgia por pensar en ese pasado que siempre pareció mejor o para evadir la cambiante realidad o la enigmática muerte. Lejos de ello, repiensa el pasado para reafirmar un presente que lo revivifica en la sempiterna experiencia de la búsqueda hombre-mujer. Y esto, seguramente, tiene que ver mucho con su obra más autoreferencial: “GRICEL”.

Pues fue “Gricel” (Susana Gricel Viganó) una muchacha de Guaminí que conociera tiempo atrás en Radio Stentor y que le quedó fija en la cabeza y en el corazón. Romántico, melancólico, confesando “tengo el corazón hecho pedazos” la poesía frenética de “Catunga” tiende redes al autocastigo “En esta tarde gris”; se pierde “Al verla pasar”; se rompe en pedazos en “Cristal”, se desespera en “Tango triste”…Verdemar, Tú, Quiero verte una vez más y cien éxitos… con GRICEL doliéndole en las otras mujeres que le estallan en la pasión amorosa del cancionero.

Es tanta la energía vital de “Catunga” en ponerle barreras al amor, que la propia vida habría de compadecerse de sus penas. Si en 1939 se reencontró fugazmente en Capilla del Monte con Gricel y se inspiró para escribirle el tango que lleva su nombre, con música de Mariano Mores y convertido en éxito desde la mágica grabación de Troilo con Fiore (1942) y muchas más, en el año 1967 se unieron en matrimonio en la Parroquia de San Antonio de Padua, de Cruz del Eje (Córdoba).

Ese “me aturdo al saberte / tan cerca y tan distante” hizo del Hombre un Poeta. O visceversa.

 

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