La recesión económica y la caída del consumo impactan de lleno en la industria y ya generan consecuencias en la planta de Pirelli en Merlo, donde la empresa decidió aplicar suspensiones parciales para frenar el exceso de stock y sostener el empleo.
La medida fue acordada con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y alcanza a una planta donde trabajan 650 personas.
El objetivo es adecuar la producción a la realidad del mercado y evitar una acumulación de neumáticos difícil de financiar en el actual contexto económico.
La histórica planta bonaerense, eje productivo de la multinacional en el país desde 1968, atraviesa un escenario complejo, en el marco de la apertura de importaciones de Brasil y China.
Según se conoció, la planta de Pirelli pasó de picos de producci´pn de 18.000 cubiertas diarias en 2013 a un promedio actual de entre 3.500 y 4.000.
Además, las exportaciones hacia mercados regionales también se redujeron, afectadas por la competitividad cambiaria y la menor demanda en la región. En este contexto, la empresa implementará paradas técnicas programadas en distintas líneas de producción.
La medida responde principalmente al recorte en la producción de la automotriz Stellantis en su planta de El Palomar desde el 25 de mayo hasta el 8 de junio.
El esquema de suspensiones se aplicará bajo el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, lo que implica que los trabajadores percibirán un porcentaje de sus salarios. Desde el gremio exigen que el impacto económico sea el menor posible y reclaman garantías de estabilidad laboral.
El trabajador de Pirelli y representante de FETIA, Germán Palavecino, explicó que “la decisión es para reducir el volumen, ahorrar energía y promediar la producción de acá a fin de año, porque ya no es necesario tener en stock la cantidad de neumáticos que se preveía”.