Cholo García: “Legalizar el Presupuesto es legalizar el ajuste”

El titular de la Confederación de Trabajadores Municipales se refirió a la cuestionada ley de leyes que se tratará este miércoles en medio de una fuerte disputa con la oposición. También habló del Frente Gremial que integra junto al Moyanismo, del Coloquio de Idea en Mar del Plata donde se reflotó la reforma laboral y sobre la masiva convocatoria de la iglesia este sábado en Luján: “La iglesia fue más dura que muchos dirigentes gremiales”, dijo.

Rubén Cholo García se mueve en el mundo sindical desde muy joven, cuando acompañaba a su padre Antonio García, un dirigente histórico que surgió de los municipales y que entre otras proezas supo disputarle el primer paro a la dictadura en abril del 82. Ahora ve el panorama muy complejo y dice que el gobierno que venga va a tener que ser de “reconstrucción nacional”.

Consultado sobre la Misa en Lujan con sacerdotes de todos los credos por “Paz, Pan y Trabajo”, sostuvo que fue “algo sorprendente” y que 500 mil personas era un número que no estaba en las expectativas de nadie por la intensa lluvia de la noche anterior y por “aquellos que apostaron que no vaya gente”.

“El mensaje de los representantes de los diferentes credos fue contundente, cuestionaron la política económica del gobierno a cara descubierta”, dijo al referirse al contenido de los discursos de los líderes religiosos, donde sobresale el del Obispo de Luján Agustín Radrizzani, quien apuntó contra el endeudamiento al decir que “nuestro pueblo debe ser artífice de su propio destino, y no quiere tutelajes ni injerencias donde el más fuerte domina al más débil”.

Para Cholo García “No es casual que la Iglesia se exprese de esa manera en Lujan”. “Creo que este modelo económico ha tocado a todo el mundo y la iglesia sabe cómo la está pasando la gente por la ayuda social que brinda y que se ha incrementado”, afirmó.

No obstante, y teniendo en cuenta el cariz que tomó después la convocatoria aclaró: “Algunos dicen que los Moyano se cubrieron con la iglesia, no fue así. Esto estaba programado hace dos meses, mucho antes que saliera el pedido de detención de Pablo Moyano”, afirmó, y especificó que fue una iniciativa del titular del SMATA, Aldo Pignanelli, quien lo propuso al obispo primero y a los dirigentes del Frente Gremial para el Modelo Nacional después.

“No somos desestabilizadores, somos contenedores de la crisis”

En ese marco, el dirigente remarcó que la iglesia sentó posición frente al modelo económico y que “fue mucho más dura que muchos dirigentes gremiales”, en tanto desechó la versión que augura un diciembre caldeado. No se nos cruza la idea de generar inestabilidad, nosotros somos contenedores de la situación de los trabajadores y de los que menos tienen. Es el gobierno el que está haciendo todo lo posible para dejar en 2019, cuando se vaya por el voto de la gente, una situación muy grave a la Argentina”, apuntó.

En ese marco recordó: “Ya tenemos más de 157 mil millones de dólares de deuda nueva y a partir de ahí muchas cesantías, muchas fábricas que cierran, muchas pymes que desaparecen directamente”. Yendo a los números, comparó: “Cuando paso lo del 2001, con cinco presidentes que pasaron en una semana, hubo una devaluación grande del peso. Cuando llegó Néstor (Kirchner) en el 2003, que ya se había declarado el Default, la Argentina debía el 140%, cuando se fue Cristina (Kirchner), Argentina debía solo el 40% de su PBI. Recordemos que en esos 12 años Néstor negoció el quite de la deuda del 75%, le pagó y se sacó al FMI de encima”.

“Esos son los números”, dijo y apuntó: “Este gobierno se endeuda tan fácilmente porque Argentina no debía. Ahora no hace más que pedir préstamos y esos préstamos los van a tener que pagar los hijos de nuestros hijos, por eso digo que el gobierno que venga tiene que ser de reconstrucción nacional, con todos adentro, aunque pensemos diferente pero separados de aquellos que están a favor del modelo neoliberal”.

“No sé si se va a animar el gobierno a hacerle una operatoria a los Obispos”

También evaluó el impacto político que tuvo el día después la foto en Luján y opinó: “No sé si el gobierno se va a animar a hacerle una operatoria al obispo o a los referentes de otros credos”.  También recordó el “diálogo social” que abrió la iglesia en 2001 y que hoy se vuelve a reflotar: “En los momentos más difíciles fue fundamental para contener a la gente”, dijo.

“Las palabras de Radrizzani son palabras del Papa Francisco. ¿Qué van a decir, que el Papa es desestabilizador?  Cuando el Papa habla de la pobreza y del modelo neoliberal, lo dice para todo el mundo porque el neoliberalismo no está solo en Argentina. Ahora lo quieren meter al Papa, si autorizó esta misa, lo quieren meter cuando tiene 1200 millones de fieles, creo que tiene más de un problema para organizar una misa”, dijo.

“Por eso creo que esto sirvió para separar la paja del trigo, ya no hay argumentos para el gobierno y por eso está desorientado. Esta misa se basó en el lineamiento que baja el Papa para el mundo, no solo para la Argentina, la pobreza, la desigualdad, la mortandad infantil, el poder del dinero concentrado que no tiene sentimiento, esas son las cosas que el Papa está peleando y decir que organizó esto es minimizar su función”, opinó.

CGT: “La mesa chica cada vez más chica”

Consultado además sobre el alejamiento de la Conducción de la Confederación de Trabajadores Municipales del Consejo Directivo de la CGT el 18 de octubre último, aclaró que el gremio continúa siendo cegetista pero que ya no participa del armado de autoridades alrededor de un triunvirato que se acaba de quedar sin una pata con el alejamiento del portuario Juan Carlos Schmid.

En ese sentido, recordó que el CTM pese a haber ingresado recién en 2016 al armado de la central, plantó desde un comienzo una postura firme contra el modelo de país planteado desde Cambiemos. “Fuimos los primeros en pedir un plan de lucha cuando se unificó la CGT en octubre de 2016, en ese momento se priorizó el diálogo, pero lo cierto es que los dirigentes venían de las reuniones sin respuestas”, dijo y luego se refirió a la Ley Antidespidos: “Creo que ahí la CGT debió tener una reacción mayor para cuidar a los trabajadores”.

En ese marco enumeró los hechos más salientes del último año en que la CGT fue mostrando un debilitamiento cada vez más marcado en la conducción, como la no convocatoria de la Confederación a movilizar contra la reforma previsional en diciembre último. “Un día antes de la última medida de fuerza, que fue contundente y salió por presión de las bases, dos de los tres secretarios se reunieron con el gobierno. Schmid no estaba anoticiado”, añadió.

En tanto, sobre la salida de la conducción expresó que fue parte de un debate interno también del gremio caracterizado “por luchar contra las utopías como la Ley de paritarias de los municipales”. “Siempre sentamos una misma posición, pero éramos minoría. Había secretarios generales que un día venían vestidos de Che Guevara y al otro de amarillo. No se podía coordinar”, agregó.

“Nosotros peleamos desde adentro, pero llego un momento en que nos pareció que había que dar una demostración política hacia adentro de la CTM y hacia afuera de que no estábamos de acuerdo con cómo se manejaba esa mesa chica que cada vez se cierra más”.

En cuanto a la presencia de Francisco “Barba” Gutiérrez en Luján, García afirmó que en los gremios grandes “se está planteando al menos un cambio de ideas”: “La UOM es un gremio duro que se ha mantenido orgánico a lo que dice el líder, pero creo que se está generando un debate interno no solo hacia el interior de la UOM sino de muchos gremios grandes que sus conducciones creen que pueden negociar algo con el gobierno”.

“La flexibilización laboral se frenó en la calle”

Otro de los puntos de la entrevista tuvo que ver con el proyecto de Reforma Laboral reflotado esta última semana en el Coloquio de Idea y donde se habló de una “flexibilización laboral para atraer inversiones”, y que fue avalada por el ministro de la Producción, Dante Sica, quien propuso una “Reforma Laboral Moderna”.

En ese marco, recordó que el anteproyecto se frenó en diciembre: “Creo que allí, cuando los gremios de la CGT nos movilizamos contra la reforma jubilatoria el gobierno se asustó. Ahí comprendimos que al gobierno lo asusta la gente en la calle, y por eso comenzamos a pedir que los paros sean con movilización”, expresó.

“Creo que allí el gobierno tomó nota y de hecho no se pudo tratar la segunda parte de la reforma previsional”, agregó. También señaló como “un error muy grave” de la CGT no haber convocado y que “ahí empezó el quiebre” en la conducción.

“Se tienen que ir como entraron: con el voto de la gente”

Finalmente habló de la Ley de Presupuesto que este miércoles se tratará en el Congreso Nacional en medio de una intensa protesta impulsada por el Frente Gremial y los Movimientos Sociales. “ La función de los legisladores es votar el presupuesto, hay que ver qué presupuesto. Si es el presupuesto que armó el FMI no hay que votarlo”, aclaró. “Acá pareciera que no votar el presupuesto puede traer los peores males, y no olvidemos que al gobierno anterior el Grupo A lo dejó sin presupuesto”, dijo.

“Legalizar el presupuesto es legalizar el ajuste. Lo que hay que hacer es pedirle al gobierno que cambie el presupuesto y eso sería una utopía dado que el presupuesto no lo hizo el gobierno sino el FMI”, resaltó y agregó: “A ese presupuesto está supeditado el préstamo de 57 mil millones de dólares”.

Para terminar, y con vistas al 2019, sostuvo que el peronismo se debe un mea culpa: “No nos olvidemos que el neoliberalismo nos pegó muy fuerte en los 90, cerraron las fábricas, hubo gente que no se pudo jubilar, se cobraron indemnizaciones, proliferaron los quioscos, los remises eso de la mano de Menem. En el 2003 cuando hubo elecciones Menem le ganó a Kirchner por dos puntos. Esto quiere decir que todavía hay un 25% que sacó Menem que es el núcleo duro de la derecha que vive bien y que también lo ve con Macri. Ahora si no sabemos organizarnos, vuelve a ganar”, concluyó.

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